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La organizaciones de autónomos demandan un cambio de mentalidad y mayores subvenciones públicas para el acceso a las tecnologías

   MADRID.  Cerca de un 13,4% de los autónomos se ha sumado en los últimos dos años al uso de las nuevas tecnologías, pero un 30% aún no dispone de un ordenador personal, según el 'El trabajador autónomo y la sociedad de la información 2008', elaborado por la Fundación para el Desarrollo Infotecnológico de Empresas y Sociedad (Fudentec).

   El informe fue presentado en un acto al que asistieron, entre otros, el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, y el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Sebastián Reyna.

   Otras de las conclusiones del informe apuntan a que casi un 40% de los autónomos no utiliza Internet y el 87% de ellos considera que nos es una herramienta útil para su negocio. Además, sólo un 13,1% dispone de página web propia, el 16,5% de los autónomos compra vía web, y sólo un 2,7% practica la venta online, impulsado principalmente por captar nuevos clientes (90%) y reducir costes (96,1%).

   Según señaló el Amor, "la antigüedad de los equipamientos de las tecnologías de la información y la edad de los autónomos son dos barreras importantes para el cambio de cultura y mentalidad que necesita este colectivo".

   Por su parte, Reyna destacó que para que el autónomo se incorpore plenamente a la sociedad de la información se necesita algo más que financiación y reclamó más subvenciones por parte de la Administración.

INDICIOS PARA EL OPTIMISMO.

   Con todo, el informe apunta que la evolución de los datos sobre el acceso de los autónomos a las nuevas tecnologías invitan al "optimismo". Por ejemplo, el 60,4% dispone de conexión a Internet para el desarrollo de su actividad profesional, lo que representa una mejora del 19% en relación con los datos obtenidos en 2006.

   El principal uso que hacen de Internet es la búsqueda de información (97,8%), seguido de las gestiones bancarias (77,5%), mientras que el 71,3% lo considera un elemento básico para su relación con sus clientes y proveedores. Asimismo, cabe destacar que un 42,8% de los autónomos que acceden a la red realiza operaciones o transacciones con la Administración Pública.

   Otro dato positivo es que casi el 100% de los autónomos con acceso a Internet utiliza el correo electrónico. Asimismo, el 38% de los autónomos con equipamiento informático dispone de firma electrónica, y de ellos, más de la mitad factura electrónicamente.

   Por otro lado, las aplicaciones más utilizadas, aparte de los habituales programas de ofimática (el 98,1% de los autónomos con equipamiento informático los utiliza), son aquellas que soportan la contabilidad/facturación (49,8%) y las bases de datos (47,2%), además de los programas específicos de su actividad profesional. En este sentido, es relevante que el 51,2% de los autónomos dispone de aplicaciones y sistemas específicos para su negocio.

   Por sectores, los mayores niveles de penetración de ordenador, uso de Internet, disponibilidad de página web e implantación de aplicaciones específicas para su negocio tienen lugar en la asesoría económica y legal, seguida del comercio mayorista y de otras actividades como actividades jurídicas, auditorías o servicios técnicos de arquitectura e ingeniería.

AÚN HAY MUCHO POR HACER.

   Sin embargo, desde Fundetec se señala que aún hay una "senda" que recorrer, un trabajo que "no será fácil", y que pasa por que quienes desarrollan las tecnologías generen en el autónomo una percepción positiva hacia las nuevas tecnologías.

   Para ello, el informe estima que de cara al futuro será "prioritario" adaptar las soluciones tecnológicas a las necesidades de cada profesional. Estas aplicaciones deben ser "sencillas" y se debe proporcionar la formación necesaria para que su uso se haga más atractivo para el trabajador autónomo.

   Por otro lado, Fundetec precisa que el autónomo debería tener acceso a fuentes de financiación que no graven demasiado el coste la inversión, que por otra parte debe tener un "precio ajustado" a las posibilidades económicas de este trabajador.

   Por último, el informe aboga por la puesta en marcha de programas y medidas de ayuda y subvenciones y otros elementos legales para mejorar el acceso a las tecnologías.