Editor de InmoDiario.
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MADRID.   La 'operación Chamartín' de Madrid supondrá la construcción de 16.000 viviendas, 4.000 de ellas protegidas, en parte de los terrenos que se liberen con el soterramiento de las vías de tren, e incluirá además la ampliación de la estación ferroviaria, el cierre de la M-30 Norte mediante un by-pass y la ampliación del Paseo de la Castellana, entre otras actuaciones.

   El proyecto supondrá una inversión total de 10.953 millones de euros, provenientes de los beneficios de la propia operación, según el convenio firmado hoy por el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de Madrid tras quince años de negociaciones.

   De esta inversión, 1.800 millones se destinarán a urbanización e infraestructuras, mientras que 5.650 millones serán para edificios lucrativos, otros 1.100 irán a dotaciones públicas y los 2.400 millones restantes al by-pass Norte de la M-30, a la remodelación de Chamartín y a otras actuaciones ferroviarias del Ministerio y el Ayuntamiento.

   Se calcula que el proyecto generará 20.000 puestos de trabajo durante los doce años que se prevé dure su ejecución, cifra que podría elevarse hasta los 25.000 en el periodo comprendido entre 2010 y 2013.

   Una vez finalizada la operación, se crearán 68.000 empleos estables en las oficinas y otros equipamientos terciarios que se abran en el nuevo ámbito, como hoteles, superficies comerciales y equipamientos privados.

   Además de esos equipamientos, la zona contará con 16.000 nuevas viviendas en los 192.000 metros cuadrados destinados a usos residenciales. De ellas, 4.000 serán protegidas, frente a las 2.000 que se reservaban en proyectos anteriores. Está previsto que el futuro vivirán en este nuevo ámbito unas 50.000 personas.

NUEVO DISTRITO FINANCIERO.

   Junto con las viviendas, en esta zona de más de tres millones de metros cuadrados se reservarán 1,2 millones a oficinas, para lograr "un ámbito equilibrado y sostenible que contribuya a fortalecer la economía", según indicó Gallardón, para quien la zona se convertirá en el "eje vertebrador del Norte de Madrid como distrito financiero, junto con las Cuatro Torres, el Centro Internacional de Convenciones o el Distrito C de Telefónica".

   Entre las obras de urbanismo que se realizarán en el ámbito, destacan la eliminación de seis kilómetros de barrera ferroviaria tanto en los barrios consolidados como en los desarrollos de Montecarmelo, Las Tablas y Sanchinarro, y la construcción de las infraestructuras viarias, hidráulicas y de transporte, que serán financiadas con 1.800 millones de euros.

   En concreto, se harán once actuaciones de este tipo. El Ayuntamiento pagará 1.400 millones de euros para cerrar la M-30 con un by-pass Norte que conectará la Avenida de la Ilustración y Pío XII. Además, se hará el nudo de Fuencarral y se prolongará el paseo de la Castellana desde el hospital de La Paz hasta la M-40 (2,8 kilómetros), que se conectará con las vías de circunvalación de la capital.

   También se sustituirán las conducciones del Canal de Isabel II que discurren en el área por otras nuevas. La línea 11 de Metro se prolongará con cinco nuevas estaciones, y se harán conexiones de transporte entre Tres Olivos y Las Tablas.

MEJORAS FERROVIARIAS.

   El Ministerio de Fomento aprovechará la operación para ampliar y mejorar la estación de Chamartín, con el fin de adecuarla al previsto aumento de demanda de viajeros tanto de Cercanías como de Alta Velocidad. Así, con una inversión de 1.000 millones de euros, Chamartín casi duplicará su capacidad (desde los 120.000 metros cuadrados hasta los 200.000 metros) y sumará once vías y seis andenes nuevos.

   Además, contará con dos vestíbulos (uno de llegadas y otro de salidas) a los que se podrá acceder desde las cuatro fachadas, y se prepararán 4.000 plazas más de aparcamiento, además de mejorarse la conexión del AVE con los Cercanías y el Metro.

   El proyecto incluye también la construcción del nuevo túnel Atocha-Chamartín del AVE, que ya se ejecuta, además de línea de Cercanías entre la T-4 de Barajas y Chamartín, también en construcción.

RESPUESTA A LA CRISIS.

   Gallardón y Álvarez, que estuvieron acompañados por los delegados de Gobierno Manuel Cobo, Juan Bravo, Pilar Martínez; por el portavoz socialista, David Lucas; por la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor; y por los responsables socialistas Tomás Gómez y Maru Menéndez, resaltaron la "oportunidad histórica" que supone esta operación.

   "Se trata de una iniciativa profundamente transformadora que cuenta con importantes cifras, especialmente en tiempos de crisis, y que cierra algo que hemos tardado quince años en hacer", destacó Gallardón. "Es una oportunidad histórica de transformación de la ciudad, la gran transformación que debe situar a Madrid en ese espacio de liderazgo, de capitalidad no sólo de España sino de todo el sur de Europa", añadió.

   Además, resaltó que la 'operación Chamartín' será "el gran motor, la gran respuesta que Madrid y el Gobierno de España dan a la crisis económica y que va a generar no sólo el empleo para combatir la situación difícil actual, sino también el elemento determinante para que la confianza del sector privado en la ciudad se consolide de manera definitiva".

   Por su parte, la ministra de Fomento se comprometió a impulsar la ejecución del proyecto, dada su "importancia para los ámbitos urbano, social y ferroviario de Madrid". "Éste será un gran centro ferroviario integrado, el mayor de Europa. Estamos preparando a Madrid para el tráfico ferroviario de los próximos 25-30 años", concluyó.