Inmodiario

Muchas más operaciones, el doble, pero a un precio mucho menor. Es la razón por la que los 22.000 millones de euros invertidos en el sector inmobiliario en 2015 suponen una reducción de un 15% respecto a los cerca de 26.000 millones de volumen registrados un año antes.

Y fue así porque las transacciones de activos crecieron un 33% hasta los 12.848 millones y el número de operaciones se dobló hasta alcanzar 317 millones, pero el importe medio de las mismas disminuyó un 72% hasta 41 millones.

Desde el punto de vista cuantitativo, según un informe elaborado por la consultora Irea, la caída de la inversión vino motivada por el descenso del 36% en el volumen de transacciones de deuda, hasta los 8.117 millones de euros, y del 72% en las transmisiones de acciones, que fueron de 1.018 millones.

El volumen de inversión más elevado en 2015 se concentró durante en el tercer trimestre del año, con casi 4.700 millones transmitidos, básicamente por la adquisición de Testa -la filial patrimonialista de Sacyr- por la socimi Merlin.

Por zonas, la Comunidad de Madrid captó el 41 % del volumen de la inversión con 5.222 millones, un 19% más que un año antes, mientras que en Cataluña cayó un 13%, hasta poco más de 1.400 millones de euros.

Al cierre del pasado ejercicio, el 89% de la inversión, cerca de 11.500 millones, se concentraba en el sector terciario, mientras que solo el 11% restante, 1.361 millones, iba para el residencial.

Aunque se trata de un porcentaje escaso, como veníamos de épocas de nula inversión en este segmento, representaba un 70% más que el alcanzado en 2014. En buena medida, se debe a la compra de suelo en zonas de Madrid con potencial crecimiento. Además, el 66 % de las garantías que se ofrecieron en las transacciones correspondieron a activos residenciales.

El sector de oficinas lideró la inversión concentrando el 39% del total y experimentando un crecimiento del 95% respecto a 2014, básicamente por el papel activo jugado por las nuevas socimis, que lideraron la inversión en el sector con 2.451 millones, el 54% de la inversión total. Madrid fue la ubicación más demandada con el 47% del total de la inversión, seguida de Barcelona, con el 11% restante.

Por lo que a hoteles se refiere, la inversión alcanzó los 2.614 millones, una cifra récord que representa una subida del 142% respecto al año anterior, mientras que la actividad inversora en centros comerciales sumó 2.116 millones, la de comercios a pie de calle fue de 1.230 millones y la inversión en logística e industrial llegó a 764 millones. La Gran Vía de Madrid fue el principal foco comercial con el 52% de las operaciones y 483 millones.