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MADRID, 3 Dic.    El 56% de las declaraciones de concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) de las empresas españolas en 2008 son consecuencia directa de la crisis en el sector de la construcción, según un informe elaborado por Axesor.

   La empresa especializada en el suministro de información empresarial y calificación de crédito comercial indica que todas estas empresas dedican su actividad, principalmente, a las infraestructuras, a las reformas o a la edificación.

   En el capítulo de la edificiación, tanto residencial como no residencial, las empresas concursadas suponen un 73% del total, con especial incidencia en el caso de las sociedades vinculadas a la construcción de edificios (instalaciones eléctricas, fontanería, revocamiento, carpintería, etc.). De hecho, el número de concursos de este tipo de sociedades se ha triplicado en 2008 respecto al pasado año.

   En el caso de las infraestructuras (obras de ingeniería civil y de equipamiento colectivo), éstas empresas suponen el 24% del total, tras haberse duplicado en relación a 2007. Según el informe, pese a que éstas actividades no dependen tanto de la coyuntura económica, "su exposición al retraso en el pago por parte de las administraciones públicas, especialmente la local, ha contribuido a agravar la delicada situación financiera de muchas empresas".

   Finalmente, el segmento de rehabilitación y mantenimiento es el menos afectado por la crisis, con un 3% del total de los concursos de acreedores. De hecho, éstos han descendido respecto a 2007. El motivo de la escasa o nula afectación es, según el informe, que muchos consumidores han retrasado o anulado la compra de una nueva vivienda por culpa de la crisis y, como alternativa, han preferido reformar su vivienda habitual.

   Por otro lado, Axesor hace hincapié en que hay otros sectores que deben su actividad, en gran medida, a la construcción, como la fabricación de estructuras metálicas o de muebles. Así, señala que "muchas empresas distribuidoras generan riqueza y empleo intermediando en el intercambio de bienes relacionado con la construcción, por lo que, cuando se ralentiza la demanda de viviendas también se ralentiza la demanda del sector constructor a esos otros que lo abastecen".