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El valor de la producción del sector de la construcción en España registrará una caída nominal del 11% en 2013, hasta situarse en torno a 101.000 millones. El ajuste se concentra de nuevo en los trabajos de obra civil, segmento cuya producción disminuirá más de un 20% al cierre de 2013, mientras que el descenso de la edificación será inferior al 10%.

Además, la prolongación de la tendencia a la baja de la actividad en España seguirá impulsando los procesos de expansión internacional de las empresas. El valor de la producción en el extranjero superó los 40.000 millones en 2012, suponiendo el 27% de la producción total. Estas son algunas conclusiones del estudio Sectores publicado recientemente por DBK  compañía del Grupo CESCE.

El valor de los trabajos de construcción en España acentuó durante 2012 su tendencia descendente, al registrar una caída del 14,6%, hasta 113.500 millones de euros. De esta forma, la producción se ha reducido casi un 45% desde el máximo alcanzado en 2007, tras cinco años consecutivos retrocediendo.

El segmento de obra civil fue de nuevo el que experimentó una mayor caída, acusando la reducción de los presupuestos de las distintas Administraciones públicas. En 2012 contabilizó una cifra de 30.000 millones de euros, un 25,5% menos que en el año anterior.

Por su parte, el valor de los trabajos en el segmento de edificación residencial disminuyó un 12,1%, hasta los 30.200 millones de euros. El número de viviendas terminadas fue de 133.415, lo que supuso un decremento del 25,6% respecto a 2011. Por su parte, la construcción de edificios no residenciales se redujo un 9,7%, situándose su valor en el entorno de los 20.400 millones de euros.

En este contexto, las empresas siguieron potenciando durante 2012 su actividad constructora en el extranjero. Así, el valor de la producción en el exterior se triplicó entre 2010 y 2012, superando los 40.000 millones de euros. La actividad internacional de las empresas constructoras supuso el 27% de su producción total, porcentaje que se elevó hasta el 83% en el caso de los seis primeros grupos constructores. Por su parte, la participación de las actividades distintas a la construcción en la facturación consolidada de los seis principales grupos constructores se situó en el 33% en 2012.

La producción en el mercado español continuará reduciéndose en el período 2013-2014 como consecuencia de las restricciones presupuestarias de las Administraciones públicas, el ajuste de la inversión empresarial y la atonía del mercado de la vivienda. Así, el valor total de la producción nacional podría descender algo más de un 10% en el ejercicio 2013, mientras que en el año siguiente previsiblemente volverá a registrar una tasa de variación negativa, aunque de menor cuantía.

La producción en el segmento de obra civil registrará de nuevo un retroceso superior al 20% en 2013, mientras que para la edificación no residencial se estima una caída de alrededor del 7%.

Las dificultades financieras y las necesidades de liquidez seguirán motivando que los grandes grupos constructores lleven a cabo procesos de desinversión en negocios no estratégicos, tanto en España como en el extranjero.

En 2012 operaban en el mercado español cerca de 84.000 empresas constructoras, un 11% menos que en 2011 y un 45% por debajo del máximo de 152.000 contabilizado en 2008. La disminución del número de competidores ha motivado un aumento de la concentración de la oferta, si bien el sector sigue caracterizándose por la existencia de un muy alto número de pequeñas y medianas empresas. El 95% de las compañías cuentan con plantillas inferiores a 20 empleados.

Los seis principales grupos (considerando su actividad consolidada) reunieron conjuntamente el 7,2% de la producción en España y el 95,4% de la facturación de las empresas españolas en el extranjero en construcción.