Inmodiario

Madrid. La caída de los ingresos de las sociedades inmobiliarias está manteniéndose en 2011, en un contexto de disminución de las ventas de viviendas y retroceso de la actividad en el mercado no residencial. Así, el número de viviendas iniciadas descenderá hasta las 100.000 unidades, mientras que las viviendas terminadas se situarán sólo en torno a 180.000.

Estas son algunas conclusiones del estudio Sectores publicado recientemente por DBK, primera empresa española especializada en la elaboración de estudios de análisis sectorial y de la competencia participada por Informa D&B, compañía del Grupo CESCE líder en el suministro de información comercial, financiera y de marketing en España y Portugal.

Evolución del mercado y previsiones

Según DBK, filial de Informa D&B (Grupo CESCE), a corto y medio plazo las previsio-nes para el mercado inmobiliario apuntan a una prolongación de la actual situación de muy baja actividad en el mercado residencial. De este modo, se esperan nuevos descensos de los precios de la vivienda nueva y un mantenimiento del stock de viviendas sin vender.

El número de viviendas terminadas en 2011 se situará en torno a las 180.000 unidades, mientras que para 2012 se espera una cifra de alrededor de 160.000 unidades. Por su parte, el número de viviendas iniciadas se mantendrá en el bienio 2011-2012 en el entorno de las 100.000 unidades/año.

La creciente presencia de las entidades financieras en los canales de comercialización de viviendas conllevará nuevas dificultades para el resto de operadores, ya que los inmuebles comercializados por la banca se benefician de condiciones de financiación favorables y buena parte del stock de viviendas, tanto nuevas como usadas, se encuentra en la actualidad en manos de bancos y cajas de ahorros.

En el mercado terciario se espera asimismo una evolución desfavorable, aunque persistiendo también la tendencia a la baja de los precios de alquiler en prácticamente todas las tipologías de inmuebles, en un contexto de descenso de la inversión empresarial y del gasto público.

Tras caer un 16% en 2010, la superficie de los visados para usos no residenciales ha disminuido un 26% en los siete primeros meses de 2011, arrastrada por el descenso de los nuevos proyectos en las áreas de oficinas, industrial y servicios de transporte.

Para las empresas, el cumplimiento de sus obligaciones financieras continuará siendo prioritario, lo que en muchas ocasiones llevará a vender activos con pérdidas, a paralizar o aplazar proyectos viables por falta de liquidez para acometerlos y a desinvertir en otros sectores. De este modo, la delicada situación financiera de muchas empresas mar-cará sus estrategias en los próximos años.
 
Estructura de la oferta

En enero de 2011 existían en España 172.896 empresas dedicadas a actividades inmobiliarias. El número de sociedades inmobiliarias, que había mostrado un fuerte crecimiento en años anteriores, se ha mantenido estable en los dos últimos ejercicios, incrementándose además de forma muy significativa el número de compañías sin actividad.

El sector inmobiliario sigue mostrando, por tanto, un alto grado de fragmentación de la oferta, con un gran número de pequeñas empresas. Así, las empresas sin asalariados suponían en enero de 2011 el 73% del total de sociedades inmobiliarias. Por el contrario, únicamente 69 empresas contaban con una plantilla superior a los 100 trabajadores. Cabe destacar, además, el incremento del número de compañías sin trabajadores en los dos últimos años, en los que registró un aumento del 4,3%, frente al incremento del 0,1% contabilizado en el total de sociedades inmobiliarias.

La facturación agregada de las principales inmobiliarias españolas se redujo en 2010 alrededor de un 40%. Así, las diez primeras empresas del sector registraron ingresos por valor de 4.952 millones de euros, frente a los 8.468 millones del ejercicio anterior. La evolu-ción de los grupos de las veinte y treinta primeras compañías fue similar, con descensos de respectivos del 38,5% y 37,7%. De este modo, las treinta primeras sociedades inmobilia-rias alcanzaron en 2010 una facturación conjunta de 8.032 millones de euros, poco más de la mitad que la cifra de 2008