Editor de InmoDiario.
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Madrid. La economía española ha salido de la recesión, según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral, que ha publicado el Instituto NacionaI de Estadística (INE), tras crecer el Producto Interior Bruto un 0,1% en el primer trimestre de 2010 después de seis trimestres consecutivos con tasas negativas.

Se consolida así la tendencia de progresiva normalización y estabilización de la economía española, después de la fuerte contracción experimentada en el último año y medio, y que tuvo su fase más aguda al comienzo del año anterior. En términos interanuales la economía española ha experimentado una contracción del -1,3%, frente al -3,1% registrado en el cuarto trimestre de 2009.

Respecto a los principales componentes del PIB que explican el crecimiento, vuelve a destacar el buen comportamiento del consumo, con crecimientos trimestrales del 0,5% en el caso de los hogares y del 1,4% en las administraciones. Una mejoría que se traslada también a las tasas interanuales, en las que por primera vez el gasto en consumo final sale de las cifras negativas y registra un crecimiento nulo del 0%.

Igualmente, el sector exterior vuelve a mostrar un sólido comportamiento, con crecimientos de las exportaciones del 8% en los últimos 12 meses, y
del 2,6% para las importaciones. Después del dato de este trimestre la economía española encadena nueve trimestres consecutivos con aportación positiva del sector exterior, algo que no ocurría desde 1997.

En cambio, la formación bruta de capital ha tenido en los tres primeros meses del año un comportamiento menos favorable que en el trimestre precedente, con una caída del 2,7%, si bien en términos interanuales el ritmo de la contracción se va moderando, cae al -9,9% frente al -12,9% del trimestre anterior. En concreto es resaltable el buen comportamiento  de la inversión en bienes de equipo, que a pesar de la tasa negativa intertrimestral (-2,5%) modera en casi trece puntos básicos su ritmo de deterioro interanual (-15,3% en el trimestre anterior).

Por ramas de actividad, destaca el buen comportamiento del sector de la energía, que en tasa interanual recupera niveles positivos por primera vez en año y medio (+0,3%) y también la sensible mejoría que experimentan la industria y los servicios, si bien aún todavía en tasasnegativas del -3,7% y del -0,2%, respectivamente, frente al -10,9% y el -1,1% del trimestre anterior. Por el contrario la agricultura (-2,9%) y la construcción (-5,9%) empeoran con respecto a los tres meses precedentes.

El empleo equivalente a tiempo completo registró un descenso menor al del trimestre anterior, del -3,6% en términos interanuales, frente al -6,1%. El crecimiento de la productividad por trabajador se situó en el 2,4%, ocho décimas inferior al observado en el trimestre anterior, del 3,2%.


El IPC subió 1,1 puntos en abril, y la tasa interanual avanza una décima hasta el 1,5%

El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó un 1,1% en abril con respecto al mes anterior, de forma que en tasa interanual el IPC avanzó una décima y se situó en el 1,5%. Se mantiene de esta manera la tendencia observada en los últimos meses de normalización de la tasa de inflación interanual en valores
moderadamente positivos.

Los componentes energéticos explican la parte fundamental de las subidas de precios en términos interanuales. En 12 meses, las alzas más destacadas son para carburantes y combustibles (+21,3%) y productos energéticos (+16,7%). En cambio se observan recortes en bienes industriales sin productos energéticos (-1,5%), bienes industriales duraderos (-2,3%) y alimentos sin elaboración (-1,3%).

Las subidas mensuales más destacadas son las del vestido y calzado, un 9,5%, el transporte, un 1,5%; la vivienda, un 0,7%; y los Hoteles, Cafés y
Restaurantes, un 0,5%.

En cuanto a la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como energía y alimentos no elaborados, descendió el pasado mes tres décimas en tasa interanual, y entra por primera vez en territorio negativo, del -0,1%. Esa tasa negativa es algo puntual y se debe en gran medida al efecto calendario de la semana santa que este año se concentró una parte en marzo mientras que el año pasado toda ella se contabilizó en abril.