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Madrid. Hace quince años, en 1996, España se enfrentaba a una crisis económica similar a la actual, con restricciones financieras, desplome de la demanda, incremento de la competencia exterior y un paro que rebasaba el 20%. Fue ese año cuando se creó la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). “Cuando las perspectivas eran igual de malas que hoy estos trabajadores comenzaron a protagonizar un fabuloso despegue de la economía española”. Así ha elogiado el alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, la labor de los autónomos. Lo ha hecho en el acto de apertura de su Asamblea General, que se celebra en la capital. ATA agrupa actualmente a casi 400.000 autónomos y 80 organizaciones del país.

La salida de la crisis actual también pasa, en opinión de Ruiz-Gallardón, por la confianza en los autónomos. “Ellos demostraron que, incluso en las peores circunstancias, tienen el coraje y el tesón de intentar seguir su propio camino para así despejárselo al resto de la sociedad”. Su ejemplo ha sido determinante para que las Administraciones de Madrid hayan apostado por una línea de apoyo a estos trabajadores.

El programa de apoyo global al emprendimiento que lleva a cabo el Ayuntamiento de Madrid explica que la tasa de desempleo de la ciudad sea hoy 6,12 puntos más baja que la media nacional. Y también, que una de las consecuencias más negativas de la crisis, como es la destrucción de empresas y el descenso en la constitución de otras, se haya visto muy atemperado, hasta el punto de llevar a la capital a aglutinar el 13,2% de las sociedades de nueva creación de toda España.

Todavía queda mucho por recorrer. Por eso el Ayuntamiento va a impulsar algunas actuaciones sin precedentes para apoyar la creación de más empresas y el establecimiento de más autónomos.

Entre esas medidas se encuentran el reintegro del 50% de las cotizaciones sociales a los autónomos menores de 30 años, la reducción de la carga fiscal de las nuevas empresas mediante las Zonas Francas Urbanas –una iniciativa sin precedentes no sólo en el ámbito municipal, sino en cualquier otro ámbito administrativo– y la creación de un fondo municipal de Capital Semilla. “Son sólo algunos ejemplo de iniciativas que cualquier Administración puede poner en marcha dando paso a aquellos que tienen que protagonizar la recuperación económica: la sociedad civil y, dentro de ésta, con un papel muy destacado, los trabajadores autónomos; hoy, como en 1996”.