Editor de InmoDiario.
InmodiarioEl Gobierno estadounidense tiene ya un primer borrador del plan de rescate drástico para limpiar los cientos de miles de millones de dólares implicados en activos financieros tóxicos, nombre con el que se conoce a los valores y títulos basados en hipotecas subprime o de alto riesgo. El plan, que será presentado ante el Congreso este mismo fin de semana prevé gastar un tope de 700.000 millones de dólares y elevar la deuda pública máxima hasta los 11,3 billones de dólares. El plan recoge que el Departamento del Tesoro compraría o se comprometería a comprar "activos relacionados con hipotecas a cualquier institución financiera con sede en Estados Unidos", según una copia del proyecto a la que tuvo acceso Reuters. El objetivo es garantizar el valor de mercado de los fondos comunes de inversión y detener la práctica del short-selling o venta en corto, es decir, la venta de títulos que aún no se poseen con la esperanza de que éstos bajen aún más de precio y poder comprarlos a un precio inferior del que se vendió inicialmente, para dar estabilidad a los mercados financieros. Estos activos deberán ser sobre hipotecas de viviendas o de comercios o instrumentos relacionados originados a partir del 17 de septiembre de 2008. Además, el proyecto prevé elevar de los 10,615 hasta los 11,3 billones de dólares el límite de endeudamiento del Estado. En la última semana, las bolsas han sufrido la confluencia de la crisis más seria desde la Gran Depresión de 1929, lo que ha puesto en peligro las economías de varios países, así como el sistema bancario mundial en conjunto. "Es como tener un ataque al corazón, que te abran el pecho y que lo arreglen, pero a la mañana siguiente aún te sigue doliendo", explicó Warren Simpson, el director de gestión de Stephens Capital Management, en Little Rock, Arkansas. "Ha sido una bestia de proporciones bíblicas. Nadie había visto nada como esto", dijo. El Congreso ya se ha comprometido a actuar con rapidez para aprobar el plan, que podría estar formalizado en un documento este mismo fin de semana para su presentación a los comités de la Cámara de Representantes y, tras su aprobación en esta instancia, pasar al Senado a principios de la semana próxima. En este contexto, el banco de inversiones Morgan Stanley podría contar con más tiempo para elaborar un plan de futuro y una posible fusión con Wachovia u otros bancos. Mientras, la cuestión de la quiebra de Lehman Brothers parece ya finiquitada con la decisión del Tribunal de Quiebras que aprobó la venta de los activos de la financiera a Barclays. Sin embargo, el propio juez destacó la excepcionalidad de la medida, que no podrá ser tenida en cuenta en futuras quiebras.NEGOCIACIONES Sin embargo, la atención sigue centrada en Washington, donde la Administración del presidente George W. Bush, los responsables de la Reserva Federal y destacados congresistas trabajan en las medidas de choque de rescate de la economía. El Gobierno ya se ha comprometido a emplear más de un billón de dólares para apoyar tanto al sistema financiero como al inmobiliario. Ayer mismo, el Departamento del Tesoro anunció que empleará 50.000 millones de dólares para respaldar a los fondos comunes de inversión cuyo valor caiga por debajo del dólar. "Los problemas eran críticos, tanto en los mercados crediticios como en los bancos. El Gobierno intenta parar el efecto dominó de empresas que caen y arrastran a otras", indicó el director de investigación de acciones de Becker Capital Management en Portland, Oregón, Blake Howells. La media industrial del Dow Jones cerró ayer en los 11.388,4 puntos, una intensa subida del 3,4 por ciento, mientras que el índice tecnológico, el Nasdaq, subió un 3,4 por ciento gracias a las nuevas medidas anunciadas. A pesar de las medidas de urgencia, el grueso de la intervención está aún por llegar, según reconocen varios responsables. "Ahora debemos ir más lejos, adoptar medidas decisivas para afrontar de forma fundamental e integral las causas últimas de las tensiones de nuestros sistema financiero", indicó el secretario del Tesoro, Henry Paulson, en rueda de prensa. "El Gobierno federal debe aplicar un programa para resolver estos activos no líquidos que lastran nuestras instituciones financieras y amenazan nuestra economía", argumentó.SHORT-SELLING La iniciativa para "limpiar" las deudas tóxicas del sistema financiero y la prohibición de la práctica del short-selling ha tenido efectos inmediatos y dramáticos para algunos sectores a pesar de las subidas registradas en las bolsas. Por ejemplo, los negociadores de opciones sobre acciones utilizan el short-selling para equilibrar sus cuentas. Este colectivo no estaba preparado para la prohibición y ya ha advertido de que tal medida podría paralizar el mercado de derivados. La principal queja es que la prohibición ha sido una reacción refleja que realmente no afecta a la debilidad del sector bancario que no es otra que la cantidad de deuda e hipotecas en malas condiciones y difíciles de evaluar, así como la falta de confianza de los inversores. De hecho, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan ha calificado la prohibición de "idea espantosa". El sucesor de Greenspan, Ben Bernanke, colaborará con Paulson y los congresistas para intentar aprobar el plan de choque en el menor plazo posible. "Es una solución más sólida y sistémica que las intervenciones "ad hoc" de las que hemos sido testigos en los últimos días", opinó el estratega jefe de CFC Seymur, Dariusz Kowalczyk. La iniciativa para solventar la cuestión de las hipotecas subprime parece similar a la de finales de la década de 1980, cuando la Administración estadounidense creó la Resolution Trust Corp, una institución gestora de activos, incluidos títulos hipotecarios, constituida con el fin de liquidar estos valores perjudiciales para poner fin a la crisis de las asociaciones de ahorro y préstamo (savings and loan associations, S&L). "Hemos hablado de un enfoque integral que requiere de legislación para afrontar la cuestión de los activos no líquidos de las cuentas de resultados de las instituciones financiaras", explicó Paulson. Dos colaboradores de congresistas indicaron que el Departamento del Tesoro ha hecho gestiones para sondear el apoyo a la posible creación de un fondo. Barney Frank, presidente del Comité de Servicios Financieros para Vivienda de la Cámara de Representantes indicó, sin embargo, que existen reticencias sobre la posible tardanza en la creación de una institución que compre estos activos. "Pienso que empezará a proporcionar un suelo para los valores y permitirá a las instituciones trabajar de una forma sistemática", indicó por su parte Haag Sherman, cofundador y director ejecutivo de Salient Partners en Houston.