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MADRID/ZARAGOZA, 8.     Tras confirmarse ayer por la noche que España finalmente contará con una silla en la Cumbre de Washington del próximo 15 de noviembre, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ofreció hoy una rueda de prensa en las escalinatas del Palacio de la Moncloa para agradecer al presidente francés, Nicolas Sarkozy, pero, sobre todo, a George W.Bush, que haya reconocido "la realidad de España" y "lo que es más importante" que se haya comportado "como amigo de España".

   Además, anunció que en los próximos días se reunirá con el líder del PP, Mariano Rajoy, así como con entidades financieras y agentes sociales para preparar la Cumbre de la semana que viene.

   En su declaración, Zapatero agradeció a los líderes europeos y de otros países su respaldo a la presencia de España en la Cumbre, porque de esta forma se ha reconocido "el proceso de modernización" emprendido por España en los últimos 30 años y también su "capacidad de interlocución con otros países". En este sentido, recalcó que el éxito, más que del Gobierno, es "de todos los españoles": "Me importa que el reconocimiento sea para España, ser un presidente y un Gobierno en democracia es transitorio, pero el reconocimiento de un país es lo que permanece en el tiempo".

   A su juicio, todos los españoles pueden estar "satisfechos" porque la presencia en esta cumbre "no era fácil de conseguir" y lo que se ha logrado es el reconocimiento de 30 años de "camino brillante" por parte de la democracia española. Para Zapatero, había llegado el momento de que el mundo reconociera a España "como una potencia" y por eso la Cumbre de Washington representaba "un objetivo en el que merecía la pena empeñarse". Eso sí, advirtió de que ahora España tiene que "perseverar en la tarea" y tiene la responsabilidad "de consolidar este primer reconocimiento" de la comunidad internacional.

   En este sentido, Zapatero, que dijo haber hablado con Rajoy telefónicamente minutos antes de comparecer en la rueda de prensa, quiso destacar que cuando se configuró el orden financiero internacional en 1944 España "no estaba en ningún sitio" porque vivía en dictadura y que desde 1977 los españoles han tenido que "recuperar mucho tiempo perdido" y demostrado que "cuando se les ha dejado vivir en democracia" se han situado "al nivel de los mejores", de modo que ahora se cumple lo que "seguramente fue uno de los máximos deseos de quienes pilotaron la transición".

   Zapatero recalcó que el país ha dado un "paso de extraordinaria importancia" con su presencia en la cumbre del G-20 y agradeció al presidente de turno de la UE, Nicolás Sarkozy, y al de EE.UU., George W. Bush, "anfitrión del encuentro", el haber permitido y facilitado que España asista a este encuentro. "Han sabido reconocer la realidad de España y, lo que es más importante, han sabido y han querido comportarse como amigos de España", manifestó.

   EVALUAR LOS FORMATOS EXISTENTES

   España participará en la Cumbre con uno de los cinco puestos europeos en el G-20, gracias a que este semestre Francia tiene dos, pero Zapatero apuntó que España participará en todo el proceso de reforma del sistema financiero internacional, no sólo en esta primera cumbre. "Es lógico pensar que de la cumbre de Washington, aparte de contenidos, salga una metodología de trabajo para llevar a cabo las reformas", señaló, añadiendo que "si trabajamos bien como país, más allá de la cumbre del 15, consolidaremos nuestra posición como un actor global relevante".

   A su juicio, con la presencia de España, se abre "una nueva etapa" en la que "lógicamente también habrá que evaluar los formatos y los grupos que existen", en referencia al G-8, el G-13 o el G-20. "España está convencida de que tiene que tener un papel relevante, ese papel empieza en la cumbre de Washington y es un papel por el que vamos a seguir trabajando en cualquiera de los modelos que se conformen", recalcó Zapatero, que incidió en que España participará en esta cumbre con voz propia, "exactamente igual que todos los que van a acudir" y "como lo que es, la octava potencia económica del mundo".

   El Gobierno español, dijo Zapatero, podrá "participar directamente" en las propuestas para configurar un "futuro más previsible, más ordenado, controlado y más justo". El jefe del Ejecutivo avanzó además que su posición en la cumbre será defender una "exigencia máxima de transparencia y supervisión" del sistema financiero para "no dejar espacios vacíos o sombras" sobre la supervisión de las entidades y de los productos financieros.

   Además, expresará la experiencia del sistema de supervisión español, dijo Zapatero, que también subrayará la importancia de la lucha contra el cambio climático y la pobreza, y de relanzar la Ronda de Doha sobre el comercio mundial. "Detrás del sistema financiero internacional y de su reforma están presentes equilibrios políticos, económicos, sociales y medioambientales para que tengamos un horizonte, en las próximas décadas, más racional, más equilibrado y más justo", argumentó.