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El Ayuntamiento de Madrid ha acordado establecer una moratoria del pago del alquiler de los pisos de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS).

La medida, aprobada por la Junta de Gobierno municipal, tiene como objetivo paliar las consecuencias económicas que está produciendo la crisis sanitaria del coronavirus, especialmente en los colectivos más vulnerables.

En total, serán cerca de 6.000 familias las beneficiadas por la medida aprobada, tal y como ha anunciado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, tras una Junta de Gobierno que se ha celebrado por videoconferencia.

Como primera medida, se ha acordado no remitir los recibos correspondientes al mes de abril, ya que el de marzo ya fue emitido a comienzo de mes, tal y como establece el régimen habitual.

Posteriormente, y según la evolución de la pandemia, no se descarta ampliar dicha moratoria o, si fuera necesario, realizar un plan de contingencia para estudiar caso por caso la situación de las familias que viven en uno de los pisos de la EMVS, dando las facilidades que fueran necesarias para el pago.

Por último, en la Junta de Gobierno se ha tomado la decisión de no llevar a cabo lanzamiento alguno hasta, al menos, el próximo 30 de junio, incluidos los que estaban actualmente pendientes.

El Ayuntamiento también ha redactado un protocolo de colaboración para facilitar la actuación de la Policía Municipal a la hora de verificar la adopción de medidas en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo de las obras de reforma, rehabilitación y acondicionamiento que se están desarrollando en edificios de viviendas de la ciudad, ante la situación de emergencia sanitaria y de salud como consecuencia del coronavirus.

Este protocolo, que han elaborado las áreas de Desarrollo Urbano y de Portavoz, Seguridad y Emergencias en cumplimiento de lo establecido en el Real Decreto 463/2020 por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria, tiene carácter urgente para facilitar el trabajo a los servicios de inspección y estará abierto a modificaciones en función de una situación tan excepcional y cambiante y ante nuevas disposiciones de las autoridades competentes.

Serán los agentes de la Policía Municipal los encargados de realizar estas inspecciones y actuarán con refuerzos tanto de oficio como ante llamadas de denuncia de los ciudadanos que hayan observado incumplimientos en las obras de algún edificio.

Para la realización de estas funciones, los agentes deberán ir provistos de mascarillas, guantes, gafas de protección y ropa de trabajo adecuada. Además, no se tocarán documentos sin guantes y se mantendrá la distancia de un metro con las otras personas. En caso de comprobar que no se cumplen las medidas de seguridad en la obra, será el responsable de la contrata o el responsable de la obra el que deba paralizarla a instancias de la policía.