Inmodiario

La Comunidad de Madrid extenderá el arbitraje inmobiliario a todos los arrendamientos de finca urbana, como locales, oficinas y plazas de garaje, tras los buenos resultados obtenidos en el ámbito de la vivienda, donde el Consejo Arbitral para el Alquiler del Gobierno regional, pionero en España, se ha consolidado como un organismo de prestigio y referencia a seguir.

El Consejo Arbitral para el Alquiler ofrece a los ciudadanos una alternativa rápida, económica y eficaz a la vía judicial para resolver conflictos arrendaticios. Por este motivo, aunque originalmente se creó para resolver los conflictos derivados de los contratos del Plan Alquila, posteriormente se extendió al resto de contratos de alquiler de viviendas y desde este mes de enero se ha ampliado también a los de uso distinto de vivienda.

Con el objetivo de dar difusión a este sistema y fomentar su uso en este nuevo ámbito, la Comunidad de Madrid ya ha iniciado contactos con grandes inmobiliarias y empresas del sector que han mostrado su interés por el mismo.

Este Consejo Arbitral realiza una importante labor tanto en la resolución de conflictos derivados de los arrendamientos, como en la consolidación del arbitraje como coadyuvante con la justicia, dando un buen servicio rápido y eficaz a los madrileños. En este sentido, cabe destacar que el Consejo Arbitral atiende cada año más de 1.200 consultas relacionadas con la actividad arbitral.

Además, cada año tramita un centenar de demandas. Concretamente, la media anual de arbitrajes en este organismo es de 117 demandas, frente a las 25 que registran a nivel nacional otras instituciones arbitrales del sector.

Vía rápida, fácil y económica

El arbitraje ofrece ventajas tanto a los inquilinos como a los arrendadores. En primer lugar, es una vía mucho más rápida, fácil y económica que la judicial y los laudos tienen la misma eficacia que una sentencia judicial firme, porque son de obligado cumplimiento.

Además, el plazo de solución de conflictos es en torno a los 40 días desde la presentación de la demanda hasta que se dicta el laudo, cuando la media normal en otras instituciones de arbitraje es de 6 meses.

Las demandas presentadas ante el Consejo Arbitral han ido incrementándose año tras año, lo que demuestra que este sistema se consolida y cada vez más ciudadanos confían en él. Desde su creación en 2009 se han presentado 447 demandas y se han dictado 433 laudos.

Es reseñable el incremento de demandas a partir de 2013 tras la ampliación del ámbito de aplicación del arbitraje a todos los contratos de arrendamiento de vivienda, y no solo a los del Plan Alquila. Por este motivo, se espera que la nueva ampliación a todos los arrendamientos de finca urbana suponga un aumento de la actividad del Consejo Arbitral.