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Alerta en el sector ante una “fuga de cerebros” similar a la de los investigadores científicos
Editor de InmoDiario.

Madrid. El presidente de TECNIBERIA, Asociación Española de Empresas de Ingeniería, Consultoría y Servicios Tecnológicos, José Luis González Vallvé, ha denunciado la crítica situación que atraviesa la ingeniería española debido a la falta de inversión de las Administraciones Públicas, que lleva “al desmantelamiento de decenas de empresas y la liquidación de un incalculable caudal de experiencia y talento acumulado por el buen hacer de nuestros ingenieros, especialmente en las dos últimas décadas”.

González Vallvé ha realizado estas declaraciones en un desayuno informativo en el que han participado los principales dirigentes de las grandes empresas de ingeniería del país, y que también ha contado con el apoyo de los Colegios de Ingenieros, el Instituto de Ingenieros Civiles, Escuelas de Ingeniería, asociaciones profesionales y sindicatos de estudiantes. Según el presidente de Tecniberia, la crisis económica actual y los recortes que ha impuesto la Administración Pública española en los últimos dos años “hacen peligrar el futuro del sector en España y el de los ingenieros españoles que, al igual que los investigadores científicos, se verán obligados al paro o a emigrar a otros países en los que desarrollar su know-how e inteligencia”.

El plan de ajuste decidido por el Gobierno con el objetivo de rebajar el déficit público del 11,4% al 3% ha perjudicado especialmente al sector de la Ingeniería, pues éste depende en gran medida de la iniciativa pública, y el Ministerio de Fomento ha sido el departamento que más inversión ha suprimido. Este Ministerio ha establecido para 2010 un recorte en obra pública de 6.500 millones de euros y otros tantos para 2011, lo que ha implicado retrasos en las obras acordadas de hasta tres años.

Por este motivo, tal y como ha explicado González Vallvé, en los últimos meses ha comenzado a perderse el potencial de un sector que ha costado muchos años formar, ya que, además del coste muy elevado para el erario público que tiene la paralización y suspensión de proyectos, la gran reduccción de la contratación ha hecho que a fecha de hoy se hayan perdido aproximadamente 2.000 empleos entre ingenieros y consultores, que podrían aumentar hasta 11.000 este mismo año, y a los que se sumarán el 30% de los ingenieros que ya no encuentran trabajo en España.

González Vallvé ha comparado la situación de los ingenieros españoles con la de los investigadores científicos, por lo que supone su marcha al exterior para el desarrollo de la economía, la investigación y la innovación de nuestro país: “los investigadores españoles aportan un gran valor para el desarrollo, ya que investigan el futuro, y los ingenieros de este país aportan, además, un valor añadido e igualmente importante, la construcción de nuestro presente”, ha afirmado.

La “fuga de cerebros” es también grave por lo que supone de gasto no reembolsable para las Administraciones Públicas. Éstas invierten en la formación universitaria de cada ingeniero al año una media de 12.000 euros, es decir, 60.000 euros de inversión a lo largo de su carrera. A esta inversión perdida habrá que sumar, si no se remedia la situación actual, el coste de cada ingeniero en paro, que se eleva aproximadamente a los 40.000 euros por año.

Por estos motivos el sector cree necesaria una urgente intervención de las  Administraciones pues consideran “inadmisible” que se dilapide el coste invertido a lo largo de muchos años en formación “de profesionales altamente cualificados que sustentan la marca país que España ha labrado en los últimos 20 años en el campo de la Ingeniería”. Varias compañías españolas figuran entre las 100 más importantes del mundo en el ranking más prestigioso del sector, elaborado por la Federación Sueca de Ingeniería.

El sector reconoce necesaria una reestructuración del mismo, que debe pasar por la internacionalización, pero para ello es necesaria la colaboración de las Administraciones Públicas a través de mayor inversión. A pesar de ello, los representantes de la Ingeniería y Consultoría española han insistido en que “no pedimos subvenciones ni ayudas, sino proyectos y el mantenimiento de más  inversiones razonables, que además son cuantitativamente inferiores a las de otros sectores”. Además, las inversiones en ingeniería en los países desarrollados son de un 9% del total, justo el doble de la que se hace en España.

Varios estudios han demostrado que un buen diseño de la infraestructura permite ahorrar un 25% durante la construcción. Es decir, que si el Estado invirtiera 500 millones de euros más en ingeniería en la fase de proyecto se podrían reducir los gastos en modificados a la mitad, o lo que es lo mismo, se podrían reducir obras por valor de 10.000 millones de euros al año a 5.000 millones. Sin embargo, en el primer semestre de este año, el gasto del Ministerio de Fomento en ingeniería ha pasado de 418 millones de euros a 208 millones, lo que supone un recorte un 50% más alto que el realizado en obras. A su vez, el recorte previsto en el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino es de 140 millones en obra y de 100 millones de euros en ingeniería.

El sector también ha hecho hincapié en su disposición a preparar junto con las Administraciones Públicas su transición para exportar la innovación española al extranjero “y evitar la demolición de la ingeniería en nuestro país, para lo que se necesita tiempo, que se obtiene con trabajo e inversión para ganar el futuro”.

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