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Madrid. Recientemente, Tecniberia ha presentado el Plan de Desarrollo Estratégico del sector de la Ingeniería en España, un documento encargado a una consultora independiente, que analiza la situación de las empresas de Ingeniería en nuestro país y concluye en la necesidad urgente de apoyar y realizar una reestructuración del sector para garantizar su supervivencia y minimizar los daños empresariales y laborales que está sufriendo.

Es preciso recordar que el sector de la Ingeniería española lo forman cerca de tres mil empresas que generan unos ingresos aproximados de 14 mil millones de euros (el 1,6% del PIB nacional), y dan empleo directo a 85.000 personas (el 0,47% del total de ocupados en España). El Plan Estratégico incide en que la reestructuración se hace imprescindible para sobrevivir a la crisis económica que ha provocado el derrumbe de la licitación pública y privada, y por ende una fuerte caída tanto en el número de empresas activas (5%), como en ingresos (19,5%) o en número de trabajadores (7%).

Según el documento, el camino para fortalecerse e incrementar el volumen de facturación internacional del sector pasa por la concentración empresarial. Las microempresas y las pequeñas empresas representan el 92% del total del sector (generando el 17,6% de los ingresos y el 26% del empleo), mientras que las firmas de tamaño medio suponen el 6,5% del conjunto (con una aportación del 14,5% del volumen de negocio y el 19,5% de los trabajadores) y las grandes empresas solo un 1,85% del total (aunque suman el 68% de la facturación y el 54,6% del empleo).

Estos datos nos hacen más difícil emprender la internacionalización que, no obstante, es nuestra única salida. Más del 80% de las empresas de Ingeniería carecen de actividad exportadora. Exportar no es difícil y da resultado a largo plazo. Como Presidente del Consejo de Promoción Exterior de CEOE, conozco trayectorias, que casi pueden calificarse de heroicas, de empresas de ingeniería  para conquistar mercados exteriores. Pero necesitan también líneas de crédito específicas, un acceso transparente y competitivo a los fondos de cooperación para el desarrollo y la generación de un marco fiscal que estimule la internacionalización, entre otras.

Por otra parte, los instrumentos para lograr la reestructuración pasan por aprovechar los nuevos ámbitos y modelos de negocio. En este sentido, se ha podido comprobar que casi el 34% de las empresas participan o han participado en proyectos llave en mano a nivel nacional (17% a nivel internacional), que solo un 4% ha participado en procesos concesionales en el año 2010 (la mayor parte a nivel nacional) y que únicamente el 3% ha desarrollado algún proyecto en UTE con empresas constructoras durante los últimos dos años (1% a nivel internacional).

Asimismo, y como parte de esos nuevos modelos de negocio, es fundamental una apuesta decidida por la inversión en I+D+i. Si bien el Plan de Desarrollo Estratégico reconoce que las ayudas a la fiscalidad son necesarias para que las empresas puedan emprender este camino, se advierte que éstas no deben ser un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar un desarrollo tecnológico que suponga una ventaja competitiva real.

El documento marco para el sector también afirma que, en materia de licitaciones, las Administraciones Públicas deben garantizar una inversión mínima anual en Ingeniería que permita la supervivencia del sector mientas avanza en su proceso de reestructuración. Igualmente, los organismos públicos, añade el documento, deberían “definir el ámbito de actuación de la Ingeniería pública para no provocar situaciones de competencia desleal con el sector privado”.

Como podemos ver, el Plan de Desarrollo Estratégico del sector marca unas líneas muy claras acerca de hacia dónde debemos encaminarnos como sector. Desde Tecniberia habíamos dado algunas indicaciones acordes a las que ahora plantea este estudio independiente; y él nos reafirma en la necesidad de una reestructuración del sector, tal y como venimos advirtiendo desde hace meses. Ahora solo hace falta que las Administraciones den a la Ingeniería el impulso que necesitamos, y que las empresas del sector hagan suyo este Plan.