Inmodiario

Madrid. Desde hace meses observamos cómo las Administraciones Públicas, central y autonómicas, hacen drásticos recortes que afectan a diversos sectores, incluido el de la Ingeniería, que desde 2008 presencia impotente cómo han disminuido las inversiones, y por ende los proyectos, las empresas y los puestos de trabajo de un sector que es referente mundial en excelencia, calidad de servicio, competencia e innovación.

Pese a ello, las empresas de Ingeniería agrupadas en Tecniberia estamos decididos desde hace tiempo a colaborar con las Administraciones Públicas en la búsqueda de soluciones que permitan la supervivencia del sector y, por lo tanto, favorecer el entorno económico del país. Recientemente hemos trasladado nuestras propuestas a los representantes de diversos partidos políticos que componen el arco parlamentario, ya que sabemos que el mantenimiento de la competitividad de nuestro sector no depende solo de las Administraciones Públicas. Para favorecer el crecimiento de la ingeniería a nivel nacional e internacional es necesaria una reestructuración del sector. Pero la reestructuración –en la que la internacionalización juega un papel fundamental- debe contar con la colaboración de las Administraciones, a través del fomento de las operaciones de fusión de empresas y alianzas estratégicas, con medidas como la creación de fondos para préstamos bonificados que financien estas actividades.

El sector de la Ingeniería está muy atomizado, formado por multitud de empresas de muy diverso tamaño y de una especialización muy variada, lo que hace que sus posibilidades de internacionalizarse sean menores

Por otra parte las Administraciones tienen que adoptar criterios de valoración de las ofertas análogos a la mayoría de países de la UE, a EE.UU, y organismos multilaterales de financiación, estableciendo coeficientes de ponderación del 70% para la oferta técnica y 30% para la económica, mejorando la calidad de las ofertas, primando así la de las infraestructuras, que supondrán un menor gasto en modificados y mantenimiento posteriores.

Tenemos buenas infraestructuras pero necesitamos buenas info-infraestructuras. Hay que incrementar la financiación específica en proyectos de I+D+i y transferencia de la innovación. Las Administraciones deben favorecer un marco institucional integrado en la Estrategia Estatal de Innovación (E21), ayudar a la realización de proyectos y procesos de innovación en las empresas, y primar la formación y mejora del conocimiento en materia de I+D+i. Y, desde luego, deben aplicarse criterios de eficacia en la política de ahorros, recortando gastos no productivos y evitando los recortes en inversiones productivas generadoras de riqueza y empleo.

Estas y otras propuestas forman parte del camino a seguir para conseguir la internacionalización de nuestras empresas, exportar tecnología española y difundir la imagen tecnológica de España. El sector de la Ingeniería ya está en ello.