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Madrid. El pasado 2 de diciembre Qatar fue seleccionada por la FIFA como la futura sede de la Copa del Mundo 2022. El reto ahora es demostrar al mundo cómo una tecnología avanzada puede hacer frente a temperaturas adversas para la práctica del fútbol.

Con una población de poco más de un millón de habitantes y la promesa de llenar estadios de 50.000 plazas, Qatar es un país con poca historia futbolística. Pero eso no ha sido una dificultad para la candidatura. Lo peor ha sido superar el problema de la temperatura en verano, que puede llegar a los 50 grados centígrados. Para responder a estos desafíos climáticos la candidatura qatarí contó con los servicios de la ingeniería internacional Arup, que se encargó de diseñar un estadio prototipo de última generación.

El prototipo, que se enseñó a la FIFA completamente terminado el pasado septiembre, consiste en un estadio piloto de 500 plazas capaz de crear un microclima controlado, tanto en el campo de fútbol como en las gradas y el resto de los espacios públicos. Una huerta solar junto al estadio genera electricidad y agua caliente a alta temperatura, que luego se convierte en frío para climatizar el espacio de juego. Como el perfil de uso de un estadio corresponde a una demanda de energía muy alta durante un corto período de tiempo, el frío generado por los paneles solares se almacena debajo del estadio durante varias horas antes del acontecimiento, para luego descargase durante el partido. La huerta solar, no obstante, funcionará durante todo el año, exportando electricidad a la red pública cuando el estadio no está en uso. El dimensionamiento de la huerta solar asegura que la energía generada durante el año excede la demanda prevista de los partidos a disputar, generando así una solución con emisión neutra de CO2.

El estadio piloto diseñado por los ingenieros de Arup sirvió como prueba de este novedoso concepto de refrigeración durante la visita al país del comité de evaluación de la FIFA para la fase de calificación de candidaturas. El resultado, claramente satisfactorio, es un complejo que integra la arquitectura, la ingeniería y la energía renovable en un solo diseño. Según Archie Campbell,  ingeniero mecánico en la oficina de Arup Madrid, “El Qatar Bid Committee quería ver un resultado ganador en todos los aspectos; un espacio libre y abierto, un microclima confortable, un respeto absoluto al medio ambiente y algo que demostrara la potencia innovadora de este país. Gracias a la filosofía de "Total Design" de Arup hemos podido ayudarles a encontrar el camino entre estos criterios tan desafiantes”.

La ingeniería Arup desde sus oficinas en España, junto a los arquitectos madrileños Reid Fenwick Asociados, está desarrollando además el estadio polideportivo de Education City en Doha, que forma parte del proyecto de Health & Wellness Facilites y que se convertirá en una de las principales instalaciones deportivas de la capital. Según David Castro, coordinador del proyecto, “los desafíos que estamos afrontando en este proyecto nos obligan a replantearnos todo que sabemos sobre el diseño de estadios, desde las instalaciones de última tecnología hasta la geometría de la envolvente del edificio, que se ha pensado para desviar y así combatir los efectos del aire caliente del desierto”.

El proyecto para el estadio de Education City se compone de dos áreas principales: una pista de atletismo al aire libre con capacidad para 25.000 espectadores (con la posibilidad de convertirse en estadio de fútbol con una capacidad de 40.000) y un centro de natación a cubierto que incluye una piscina para competiciones, una piscina de saltos y otra de entrenamiento de 50 metros de largo, con una capacidad para 900 espectadores. Arup Madrid está a cargo de la ingeniería de estructuras, instalaciones, ingeniería civil, infraestructuras y seguridad contra incendios en el proyecto del estadio.

 Más información: Arup.com