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El proyecto Arrels, presentado por el equipo del arquitecto Carles Enrich, ha sido el ganador del concurso para definir el futuro urbanístico de Vallcarca. La propuesta potencia y optimiza los recursos existentes, especialmente las infraestructuras, y preserva e impulsa el patrimonio histórico e identitario del barrio.

El concurso que convocó el Consistorio para definir el urbanismo de Vallcarca y reactivar este barrio de Barcelona con la construcción de nuevas viviendas y espacios verdes ya tiene ganador. De las 23 propuestas presentadas, el jurado, formado por representantes vecinales, del Consistorio, expertos y representantes de colegios profesionales, ha decidido que la propuesta Arrels, del equipo del arquitecto Carles Enrich, será la que servirá de base para definir la imagen futura de Vallcarca.

Desde ahora y hasta diciembre se llevará a cabo un proceso de participación en el que el vecindario, el Ayuntamiento, el equipo ganador y cuatro equipos con menciones especiales trabajarán para definir un documento compartido que permita iniciar la redacción y tramitación de una Modificación del Plan General Metropolitano que recoja las necesidades vecinales. "El objetivo es dejar atrás la situación de bloqueo de solares vacíos y reactivar Vallcarca desde el punto de vista urbanístico, vecinal y social", ha señalado la teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz.

La propuesta Arrels presenta un modelo de barrio que recupera los valores identitarios, históricos y patrimoniales de Vallcarca y responde a las demandas del vecindario. La voluntad es optimizar al máximo los recursos existentes, especialmente las infraestructuras. Así, la ordenación plantea una combinación entre la rehabilitación de la edificación antigua y la nueva con el objetivo de reconstruir el tejido del barrio.
La nueva ordenación recupera el carácter del barrio y se adapta a la topografía. Se rehabilitarán las edificaciones afectadas en el planeamiento actual y se construirán nuevas viviendas, de acuerdo con la morfología urbana y tipología edificatoria del casco antiguo de Vallcarca.

El proyecto plantea, además, convertir la zona de planeamiento y el entorno inmediato en un espacio productivo en todos los sentidos: agricultura, energía y comercio. Se prevén espacios para usos temporales o espacios de producción de energía con placas fotovoltaicas.

Además, se añade la condición de cuenca hídrica formada por los torrentes de Vallcarca y de Farigola, y se considera el agua patrimonio del barrio. En este sentido, se prevé la acumulación y la canalización de las aguas de lluvia para aprovecharlas para el riego y para balsas para depurar el agua y donde el vecindario se pueda bañar, y se da valor a las fuentes existentes como espacios de encuentro.

Con respecto a los espacios verdes del barrio, Arrels quiere favorecer la conectividad de la fauna y la flora entre el bosque de Turull y la colina del Putxet. Se prevén, además, plantaciones en algunos de los actuales solares vacíos (Pedrera y plaza de la Farigola) y en las calles del casco antiguo de Vallcarca.

El proyecto plantea tipos de vivienda que se adaptarán a las alineaciones de las calles existentes y se adosarán a las medianeras de las edificaciones actuales y prevé un modelo de cooperativa de viviendas con muchas variaciones: viviendas con talleres satélites para reactivar las plantas bajas del barrio, viviendas estudio de una sola habitación, viviendas de dos y tres habitaciones y espacios comunitarios que permiten hacer vida comunitaria y vecinal. En total, se prevé un techo de más de 6.000 metros cuadrados de vivienda pública.

El proyecto prioriza también al peatón y resta protagonismo al vehículo privado. De hecho, el casco antiguo de Vallcarca pasará a ser peatonal. La avenida de Vallcarca tendrá un sentido de circulación único, se ampliarán las aceras y se eliminará un carril para los coches.

El proceso participativo para definir la propuesta final se prolongará hasta diciembre, con el objetivo de tener un documento base para poder empezar la redacción de la Modificación del Plan General Metropolitano en enero y efectuar la tramitación definitiva a principios del 2019.