Inmodiario

El banco de inversión estadounidense Goldman Sachs tiene clara su apuesta por convertirse en uno de los caseros de referencia en España.

Sabe que la compra de vivienda cada vez estará más difícil por una situación laboral envuelta en mil y una incertidumbres para la población más joven –la que potencialmente tendría más necesidad de adquirir la vivienda habitual–, y que la única salida para satisfacer la demanda residencial de este ingente grupo de población pasa por el alquiler.

Y ahí estará la todopoderosa entidad financiera para cubrir esa necesidad. Y sabe perfectamente dónde hacerse con grandes lotes de inmuebles. Las Administraciones Públicas, por un parte, y las entidades financieras, por otra, son dos caladeros donde comprar viviendas con un descuento lo suficientemente elevado como para que salgan las cuentas.

El año pasado Goldman Sachs se llevó, junto a la gestora española Azora, los casi 3.000 pisos protegidos que vendió el Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima), y ahora acaba de hacerse con otras 1.336 viviendas de Bankia, como parte de un lote de 38 activos (edificios de viviendas, locales comerciales y naves logísticas), conocida como la cartera ‘Lake’ por los que se ha comprometido a pagar 355 millones de euros a la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri.

La transacción, sujeta a la obtención de los informes regulatorios oportunos, incluye 27 edificios de viviendas, 1.565 plazas de aparcamiento, 584 trasteros y 48 locales comerciales anejos a estos inmuebles. Asimismo, se venden nueve edificios comerciales con una superficie conjunta de 18.000 metros cuadrados y dos naves logísticas de otros 10.521 metros cuadrados.

Se trata de una estrategia perfectamente calculada. Para sacar rentabilidad a estos activos, el abanico de opciones que barajan estos fondos es amplio. Desde traspasar los lotes de viviendas a inversores institucionales –inversores locales o fondos soberanos– más estables; rehabilitarlas, o destinarlas al alquiler. Y es que dan por sentado que el mercado del alquiler va a duplicar su tamaño en España hasta una cuota del 25% o el 30% en pocos años.

Los bancos españoles, cargados con hasta 40.000 millones de euros de inmuebles embargados, están bajo presión para vender. Y empresas como Goldman Sachs, Cerberus Capital Management LP y otros fondos han adquirido propiedades en España después de que los precios de las viviendas cayeron más de 45 por ciento desde su máximo de 2007.