Inmodiario

Los famosos ‘hombres de negro’ de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo andan esta semana por Madrid, en la segunda de sus misiones anuales para ver si España está haciendo bien los deberes de cara a devolver los 40.000 millones de euros que restan de la ayuda recibida hace dos años.

Estuvieron en marzo, han vuelto ahora y lo seguirán haciendo cada año, en dos ocasiones, hasta que se hayan devuelto 30.000 millones de euros, los correspondientes al 70% de la línea de crédito. El fondo de rescate europeo (MEDE) mantendrá las inspecciones hasta que se haya reembolsado el último euro.

En estas visitas, los inspectores vistan las oficinas del Banco de España, del FROB, así como las sedes de los bancos para husmear en sus balances y también acuden a la Sareb, el banco malo. Es el único de los pocos momentos en el que la sociedad presidida por Belén Romana sale de su total opacidad informativa para ofrecer a estos inspectores la realidad de sus cuentas.

En esa realidad, la Sareb tendrá que volver a explicar el paripé de sus, hasta ahora, cuatro Fondos de Activos Bancarios (FAB) –Bull, Teide, Corona y May–. Ese montaje financiero con el que se intenta dar la impresión que se trata de una venta de lo más normal, cuando en realidad no lo es.

Es cierto que los activos salen del balance de Sareb –que es de lo que se trata–, pero es la propia Sareb la que los compra, total o parcialmente, y además financia la operación. 

En las cuatro operaciones, los FAB han emitido bonos por un importe de 242 millones de euros. El resto de la financiación, para que los fondos adquirieran los activos, la ha puesto la propia Sareb, con tres préstamos por un importe de 113 millones de euros. El banco malo también ha concedido casi 30 millones de líneas de crédito revolving a los FAB para hacer frente a gastos diversos relacionados con su constitución y operativa.

Los ‘hombres de negro’ también se interesaran por la evolución de la ventas de la Sareb en lo que llevamos de años. Hasta junio, según lo comunicado por la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), había logrado  unos ingresos de 1.696 millones de euros. De esta cifra, el 74% procede de la gestión y venta de activos financieros y el resto, un 26%, de los activos inmobiliarios, más de 8.100 inmuebles. La cancelación de deuda ascendía a 1.636 millones de euros.