Inmodiario

Las inversiones inmobiliarias extranjeras en España se suceden. Lo hacen en la semana previa a la celebración en Madrid de un Foro de Inversores, como antesala a una nueva edición del Salón Inmobiliario, en el que se darán cita representantes de algunos de los principales bancos de inversión y fondos oportunistas, que pretenden seguir comprando cualquier activo susceptible de ser rentable a medio plazo.

A falta de los flecos finales de cada operación, tres operaciones de calado se acaban de ultimar. En el caso de Castellana 200, tras varios intentos fallidos con anuncios que hace un mes daban por cerrado el acuerdo con otros compradores –el fondo Anchorage fue el último candidato–, todo apunta a que será el fondo canadiense PSP el que ponga los 140 millones de euros que servirán para pagar parte del préstamo de 241 millones que, en 2010, Santander, Sabadell, BBVA, Banco de Valencia (ahora integrado en CaixaBank) y Bankia, pusieron sobre la mesa para poder proseguir con el proyecto que la inmobiliaria Reyal Urbis se había visto obligada a paralizar por falta de fondos.

¿Qué compra PSP si finalmente lo hace? Un complejo con dos edificios de oficinas y centro comercial. El proyecto, además, prevé la construcción de un hotel de lujo con 136 habitaciones,  sala de conferencias, auditorio para 250 personas, spa, gimnasio, piscina exterior y dos restaurantes.

PSP ha sido la última puerta a la que había llamado Luis López de Herrera-Oria, responsable de la consultora Rodex y verdadero artífice de esta operación. Todas las anteriores ofertas se habían saldado con sonoros fracasos, y los bancos habían empezado a barajar la posibilidad de dar carpetazo al tema y esperar un poco más. Sobre todo, a raíz de conocerse las cuentas de Alza Real Estate, la inmobiliaria a través de la que López de Herrera-Oria pretenden constituir la socimi en la que se integraría Castellana 200.

El informe financiero de 2013 dejaba entrever la existencia de deudas con entidades de crédito, por parte de Alza, de casi 107 millones vencidas y en proceso de negociación para su refinanciación, y otros más de 26 millones de euros que vencen a lo largo del presente ejercicio. Datos que no daban pie a los bancos propietarios de Castellana 200  acreedores a tener una plena confianza en la operación.

También se conoce ya a los nuevos acreedores de la cartera de préstamos inmobiliarios que el banco alemán lleva meses tratando de vender. El Commerzbank, como ya hizo el año pasado en Gran Bretaña, vuelve a adjudicar la cartera al fondo estadounidense Lone Star. Allí fue de la mano de Wells Fargo. Aquí lo ha hecho junto a JP Morgan.

Aunque el nominal de la operación situaba los activos en torno a los 4.350 millones, el hecho de que un tercio fueran préstamos morosos, ha llevado al banco alemán a aceptar una oferta de unos 3.600 millones de euros. 

Lone Star y JP Morgan se quedan pues con unos interesantes activos colaterales, como  son los centros comerciales de La Vaguada o Zielo Pozuelo, en Madrid, el recién cerrado Dolce Vita A Coruña, u hoteles de relumbrón como el Ritz, también en Madrid. El traspaso de la deuda también cambiará de manos créditos concedidos a inmobiliarias como Metrovacesa o Testa, la filial de Sacyr.

El principio del fin de la historia de FCC y Bankia en Realia también se ha iniciado. La venta por unos 430 millones de euros de su filial SIIC Paris a los galos de Eurocis dará paso el mes que viene a la venta del 60% que ambos poseen en la inmobiliaria.

La venta del 59% que Realia tenía en la francesa SIIC se cierra en unos 560 millones, tras unas minusvalías de 82 millones sobre su valor contable, y supondrá una reducción de la deuda neta de 1.033 millones de euros.