Inmodiario

Ya sabemos que Sareb nació para morir, para vender cuanto antes los activos que le fueron transferidos, devolver los 51.000 millones de deuda y desaparecer. Pero una cosa es venderlos y otra, muy distinta, hacerlo a dos compradores diferentes a la vez. Algo que denota que la información en la sociedad presidida por Belén Romana no fluye adecuadamente.

El problema, que podría volver a ocurrir si no se hacen los ajustes pertinentes a nivel de actualización permanente de la gestión de activos, ha surgido tras el traspaso, el pasado 31 de diciembre, de la denominada cartera Teide (casi un millar de viviendas, junto a garajes y trasteros, además de varias obras en curso, locales comerciales y suelos, por un valor de 146 millones de euros) a un Fondo de Activos Bancarios (FAB), controlado mayoritariamente por el fondo Fortress, y con el apoyo en España del Grupo Lar.

Todo más o menos normal, hasta que deja de serlo cuando resulta que algunas de esas viviendas, unas 300, ya habían sido prevendidas previamente a compradores que habían adelantado por ellas señales de unos 3.000 euros, e invertido, en algún caso, hasta 10.000 euros en la compra de mobiliario para la vivienda.

Algo que se produce debido a que los mismos inmuebles se habían vendido por dos vías diferentes. La minorista, a través de las nueve entidades cedentes de los activos, y la mayorista, en lotes destinados a los fondos de inversión, sin que existiera la más mínima cohesión entre ambas.

El colmo del despropósito llegó cuando los compradores, un tanto atónitos ante las largas que les daban para escriturar sus viviendas, recibieron una comunicación por parte de Grupo Lar comunicando que el precontrato se quedaba en papel mojado, y que les devolverían el dinero entregado a cuenta. Y lo estaba porque lo que habían firmado no era un contrato de arras, sino una simple solicitud de compra que no obliga a nada y se puede romper en cualquier momento.

Ante esta situación, Sareb ha salido al paso para garantizar que todas las personas que realizaron una reserva sobre alguna de estas viviendas incluidas en el FAB Teide podrán completar la adquisición del inmueble al precio acordado.

En los últimos días, el FAB Teide ha tenido constancia de la existencia de 135 casos en los que existía una reserva previa sobre uno de los inmuebles traspasados al fondo, de los que 52 han seguido su curso de manera favorable y 83 estaban paralizadas.