Inmodiario

Hace siete años el entonces responsable de la rama inmobiliaria del Deutsche Bank en España, Ismael Clemente, recomendó a sus superiores en Alemania que el mercado español ya no daba para más. La venta del hotel Arts en Barcelona, por la que el banco alemán obtuvo unos beneficios de 170 millones tras el traspaso a inversores holandeses y a un fondo de Singapur, prácticamente ponía fin a la andadura del gigante alemán por el ladrillo español.

Ahora, tanto Clemente como el Deutsche Bank, han vuelto. El primero montó la gestora de activos Magic Real Estate, el ‘partner’ local con el que opera en España el fondo estadounidense Blackstone, que anda buscando comprar toda la vivienda social en alquiler que se ponga a tiro.

Tras las 1.860 viviendas adquiridas a la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) del Ayuntamiento de Madrid, el pasado mes de julio, se va a quedar también con 420 pisos de FCC en Tres Cantos. Y el Deutsche, lo mismo. Y de mano, ¿de quién? Efectivamente, de la Magic Real Estate de su antiguo empleado.

Recogía hace un mes la entidad germana, en uno de esos prolijos informes, que “España se está germanizando”, transformándose  en un modelo de crecimiento pobre centrado en la restauración de la competitividad y la rentabilidad de las empresas, con la disminución de los costes laborales unitarios y un mayor papel de las exportaciones en la dinámica de crecimiento. Y, claro, en base a esto, ha vuelto a interesarse por el ladrillo español.

Reaparece pues el banco alemán por el inmobiliario español aprovechando una de las innumerables operaciones de venta de activos que tiene en marcha Sareb, el banco malo. Se ha quedado con una cartera de treinta préstamos hipotecarios, cuyos garantizados colaterales son una auténtica ganga. Activos que promotoras como Aifos o Ros y Falcón no pudieron hacer frente a su financiación y acabaron en manos, primero de las entidades financieras intervenidas, y después en Sareb. Y también con otros dos préstamos de Metrovacesa.

Como siempre, nada se sabe del precio real pagado por Deutsche Bank, ya que Sareb  lo único que comenta es el valor nominal de lo traspasado, 323 millones de euros. Muy alejados de los aproximadamente 175 millones que Sareb pagó por ellos, y que no serán muchos más de los que finalmente el Deutsche habrá desembolsado.

Entre las hipotecas adquiridas por el banco alemán, la del edificio situado en el número 1 del paseo de Gracia, en Barcelona.  El inmueble había cambiado de propietario cuatro veces en la última década y su hipoteca acaba de ser adjudicada a un cuarto dueño, a un precio de ganga.

Se trata de la antigua sede de Banesto. El banco, sin el local que ocupaba la  oficina bancaria a pie de calle, vendió el inmueble por  62 millones de euros a un promotor local, en 2003. En 2006 fue adquirido por noventa millones por el grupo JG, que lo vendió a su vez a Monteverde por más de 100 millones. La inmobiliaria traspasó el activo a Andybal, una sociedad conjunta con Ballester, ya que su intención era promover de forma conjunta un edificio de pisos de lujo con piscina y aparcamiento. Juntos iniciaron la rehabilitación del edificio, y llegaron a extraer las grandes cámaras acorazadas del sótano, lo que supuso un importante desembolso.

Además, Ballester y Banesto vendieron por 53 millones de euros el local comercial del edificio, uno de los locales comerciales mejor ubicados de Barcelona, ahora alquilado a Apple Store.