Rebecca Crowe es directora general de Sigfox España desde el año 2016. Sigfox es el proveedor líder...
Inmodiario

La crisis del coronavirus no solo ha hecho que modifiquemos nuestra forma de vivir habitual a nivel social y personal, sino que también se produzcan una serie de cambios inevitables en nuestro entorno laboral para asegurar la higiene y la seguridad que, en muchos casos, conlleva un reacondicionamiento de los espacios de trabajo.

Desde el paso a la Fase 1 de la desescalada, los propietarios de oficinas y las empresas han tenido que adaptar una serie de protocolos y medidas que garanticen que los empleados trabajan en entornos 100% seguros. Uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la frecuencia necesaria de limpieza e higienización por espacio y volumen de personas. Gracias a tecnologías de Internet de las Cosas (o IoT), existen soluciones, con sensores wireless de detección de olores y presencia, que sirven para monitorizar la frecuencia de uso de los aseos, realizando de forma eficiente y efectiva la limpieza e higienización de los mismos.

Otro de los aspectos críticos en las oficinas son la ocupación de los espacios como salas de reuniones o despachos. Para poder realizar un control, existen sistemas de comunicación sencillos de instalar con sensores de gran autonomía que permiten detectar presencia de personas y transmitir la información a aplicaciones móviles que pueden instalarse varios usuarios como recepcionistas o office managers.

Este mismo sistema se puede utilizar para realizar el control de accesos a los edificios y como método de fichaje en las propias oficinas, incluso cuando no existe una infraestructura eléctrica, dada la larga duración de la batería de los sensores.

Otras medidas importantes que se deben implementar son aquellas que aseguren la calidad de los componentes y que se pueden llevar a cabo de forma sencilla, mediante soluciones de medición de temperatura, humedad y CO2, (en el caso del aire), sensores de detención de bacterias y posibles enfermedades (como la legionela), mediante la medición de la temperatura del agua, e incluso sensores de detección de humo o inundaciones. Soluciones que permitan prevenir de un riesgo, de forma eficaz, con sistema de alertas recibidas en cualquier dispositivo.

Ahora que llegan momentos de inversiones por parte de propietarios de edificios y oficinas, es más importante que nunca la sostenibilidad que, además de su aporte al medio ambiente supone un ahorro importante. Soluciones como la medición remota de contadores de luz, agua y gas, pueden ayudar a la optimización del mantenimiento y costes de las instalaciones, entre otras ventajas.

El IoT, en resumen, es una manera sencilla y económica de adaptarnos a la "nueva realidad" en nuestros espacios de trabajo protegiendo la seguridad de los empleados. Esta situación va a implicar dilemas para muchas empresas debido a la necesidad de reducir costes y, a la vez, emplear más recursos para garantizar entornos de trabajo seguros. El IoT puede ser la respuesta a este problema, ya que, gracias a su madurez, ya permite aunar conectividad y escalabilidad, de manera eficiente.