Inmodiario

Directora de la unidad de negocio de Consultoría SAP de Sothis

Al estadista norteamericano Colin Powell, quien, por su cargo, debía lidiar con toma de decisiones complicadas bajo presión, le gustaba hablar de lo que él definía como "la zona de incertidumbre": actuar con menos del 40% de los datos necesarios es arriesgado e imprudente, pero esperar a tener más del 70% de la información para tomar una decisión, y actuar demasiado tarde, puede tener consecuencias muy negativas para el negocio. ¿Cuál es el precio de las buenas decisiones que no se han llegado a tomar?

Ante un panorama con más dudas que certezas, el sector de la construcción debe aprender a lidiar mejor con dicha incertidumbre y una manera de hacerlo posible es dotándose de las capacidades digitales para, en primer lugar, reducirla y, en segundo lugar, ganar agilidad y eficiencia en la gestión del dato y, por tanto, en la toma de decisiones. Además, en 2020, proyectos que ya estaban presupuestados se han postergado y no se han podido ejecutar.

Este escenario ha obligado a hacer un ejercicio de introspección en las empresas, revisando costes y procesos para ser más eficientes. Ahora, más que nunca, la digitalización en el sector de la construcción y una gestión eficiente del dato son vitales para tomar mejores decisiones basadas en evidencias, no en intuiciones.

"Hoy, al sector se le exige hacer más con menos, en un entorno incierto. La gestión del dato y su análisis son esenciales para tomar buenas decisiones"

En pocas palabras, se le ha exigido y exigirá hacer más con menos en un entorno incierto y competido y, para ello, la gestión del dato y su análisis es vital. Lejos han quedado los tiempos en los que la intuición de los directivos guiaba las decisiones críticas de negocio. Ahora, la competencia es creciente y la pandemia no ha hecho sino agilizar la digitalización de las compañías, que cada vez tienen el listón más alto a la hora de diferenciarse y sacar provecho a la tecnología para ser más competitivas.

La única constante es el cambio y la transformación de la vivienda y el sector de la construcción en las últimas décadas es la prueba de esta realidad. Todo cambia, y los procesos de las empresas no son ajenos a ello. El futuro no solo nos ha alcanzado, sino que nos empuja a ir más rápido. Pero, sin duda, esta carrera es emocionante y la meta dará como fruto un nuevo escenario de la construcción más digital y eficiente. Por ello, es normal que las empresas hoy tengan que estar familiarizadas con conceptos que hasta hace unos años les pudieran ser ajenos, como espacios de trabajo flexibles, BIM, gemelo digital... Todo, enfocado a conseguir una gestión empresarial más eficiente en la construcción y una estructura de datos única.

En este sector, intervienen distintos procesos y profesionales, que implican desde el diseño y conceptualización, hasta su mantenimiento y posible demolición, pasando por la promoción de viviendas, obra civil... Son procesos complejos que forman parte de una cadena donde la tecnología es esencial para garantizar la productividad, seguridad y reducir el impacto medioambiental, tres factores que serán clave en 2021.

La innovación y las nuevas tecnologías emergen, más que nunca, como elementos clave para hacer frente a dichos retos, y exigen un cambio de cultura. La modernización y la apuesta tecnológica son esenciales para garantizar la competitividad del sector, tradicionalmente, un motor económico nacional. La digitalización, asignatura pendiente de esta industria, requiere de la cualificación de las personas que forman parte de ella para afrontar este futuro con garantías. Debemos afrontar nuevos estándares, evolucionar hacia nuevos productos y procesos de construcción, adaptar metodologías a nuevos ambientes basados en datos e impulsar procesos de innovación abierta.

Ahora bien, al hablar de digitalización en el sector de la construcción, debemos tener en cuenta las particularidades de la industria. Cualquier profesional del sector conoce su atomización y el peso de las pequeñas empresas sobre el total de su tejido productivo. Existe una mezcla de grandes, pequeñas empresas y profesionales autónomos que tienen necesidades y perfiles distintos y, por tanto, avanzan a ritmos distintos en términos de digitalización.

Facilitar y optimizar la gestión de la obra, incluso cuando participan distintas empresas; proporcionar una mejor planificación económica; monitorizar en tiempo real y de manera constante las compras y la gestión de stocks; controlar al máximo cada fase de la ejecución de la obra u optimizar los procesos de venta, facturación y cierre son realidades que gracias a los sistemas de gestión empresarial especializados como SAP Concrete ya son una realidad para las empresas del sector.

En cualquier caso, todos tarde o temprano, ya sea de manera directa o indirecta, deberán abordar la digitalización de sus procesos. Esto se debe a numerosos alicientes, como una mayor apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia energética para los que la gestión del dato es esencial. Además, el sector avanza hacia un escenario en el que la mayor productividad y el ahorro de costes ganarán protagonismo, especialmente a medida que la recuperación económica se acentúa. Estas tendencias generales, comunes también en otros sectores (sostenibilidad, eficiencia, el uso del dato en la toma de decisiones...) impulsarán en 2021 una transformación que lleva tiempo siendo necesaria en el sector de la construcción. Sin duda, medidas positivas para alcanzar un nivel de digitalización acorde al tamaño e importancia de la industria en la economía nacional.

Directora de la unidad de negocio de Consultoría SAP de Sothis