Inmodiario

La Generación Z quiere vivir de puertas afuera y cohabitar con sus vecinos de escalera, calle y barrio. Lo hará haciendo uso de todas las tecnologías que tenga a su alcance, pero sin perder el contacto personal con quienes pueda compartir inquietudes y gustos. En definitiva, un futuro que pasa por crecer en comunidad y por dejar huella en la sociedad.

Esta ha sido la principal conclusión lanzada por los 20 jóvenes talentos de la Generación Z que han participado en Barcelona en el primer Hack Z que se realiza en España sobre el sector de los administradores de fincas, organizado por Smartfincas y GenZ con la colaboración de las empresas Multienergía Verde, Postal24h y Mussap Seguros.

Durante 6 horas los nativos digitales que pertenecen a GenZ, un proyecto de los jóvenes emprendedores del campus de innovación y emprendimiento Teamlabs, debatieron sobre los desafíos que en el futuro más inmediato les deparará ser inquilinos o propietarios de una vivienda.

La gamificación, la economía circular, el fomento de la sostenibilidad, la utilización de soluciones tecnológicas, el acceso y la transparencia en el uso de los recursos económicos o la preferencia por el 'coliving' son aspectos más concretos que el equipo de jóvenes saca a relucir a la hora de definir cómo será y en base a qué fundamentarán su comunidad de vecinos. Y entre esta amalgama de intereses, para los jóvenes inquilinos o propietarios de viviendas de las próximas décadas la figura del administrador de fincas es la de un 'game master' que supervisa, coordina y respalda todas las actuaciones que se llevarán a cabo en una comunidad de vecinos.

"Los administradores de fincas debemos anticiparnos a lo que nos exigirán las nuevas generaciones de vecinos, sean de alquiler (término que incluye alternativas como el 'pago por uso o suscripción de espacios') o propietarios (donde también se incluyen fórmulas como el 'token inmobiliario'), y entender qué tipo de servicios requerirán porque ya están surgiendo diferentes planteamientos y formas de vivir que precisarán de un nuevo concepto de corresponsabilidad entre el profesional y la comunidad de vecinos", explica Pedro García, CEO y cofundador de Smartfincas.

Las preferencias de los jóvenes pasan por una gestión de las comunidades de vecinos como si se tratara de colmenas en las que compartir servicios, controlar gastos y recursos, implicarse en la resolución de problemas y definir el perfil de cada ocupante, como si de un 'escape room' se tratara, dejando para el administrador de fincas el rol de observación y vigilancia para que todo funcione a la perfección.

Y, dentro de la gestión, dar cabida a elementos que ya forman parte de su día a día:

La gamificación como una metodología de relación entre los vecinos del edificio -por ejemplo para hacer más atractivas las juntas de escalera- o del barrio -informado de la celebración de eventos de ocio- y como herramienta de interrelacionarse dentro de las comunidades de ambos ámbitos.

La economía circular con el control del gasto en los servicios básicos y fomentando la instalación de sistemas de energías renovables.

La economía colaborativa promoviendo el intercambio de bienes y servicios de todo tipo a través de plataformas digitales.

La tecnología digital con el diseño de apps o consolas interactivas para interrelacionarse a través del uso de estas aplicaciones móviles entre los vecinos y éstos con el administrador de fincas.

La compensación al esfuerzo de vivir y convivir mediante la generación de rankings entre los vecinos que cumplan mejor con sus obligaciones y que tengan una actitud positiva en sus comunidades, mediante bonificaciones económicas o de servicios.

"Nos llevamos éstas y otras muchas ideas de la sesión para aplicarlas en el medio plazo en la gestión de las comunidades de vecinos", ha destacado Pedro García, quien ha calificado de exitosos los resultados obtenidos en el HackZ, en el que cinco equipos han lanzado sus propuestas, y del que ha resultado ganador el grupo #Hue (Trendbrand) formado por Pablo Lechado, Olivia Valle, Alexander Fernandez y Alejandro Mosquera, que centró su proyecto en base a que la precariedad laboral y al elevado coste de adquisición de las viviendas les conducirá a vivir de alquiler. Por ello, la iniciativa ganadora se basa en la combinacion del 'coliving' y 'coworking' en un mismo entorno, permitiendo magnificar sinergias personales y profesionales, como fórmula de convivencia primando el valor añadido que pueda aportar cada vecino, la sintonía que pueda existir entre ellos ya sea profesional o de inquietudes y el uso compartido de la mayor parte de los servicios. La gestión de los servicios externos se ejecutaría desde una 'app o pantalla interactiva comunitaria' y sería tarea del administrador de fincas controlar todas las tareas externas o los proyectos de mejora y las necesidades que tiene cada miembro de la comunidad del que conocería su perfil y sus preferencias.

El 'coliving' es una fórmula "flexible que adapta el espacio físico a las necesidades de las personas y agrupa, si es necesario, la vivienda con el lugar de trabajo.

Son entornos en los que la tecnología está muy presente para dar máxima autonomía al usuario, pero que también fomentan la interacción humana a través del diseño del espacio.

Los usuarios de estas fórmulas podemos ser cualquiera de nosotros, sea cual sea nuestro modelo de vida, pero es incuestionable que el coliving es óptimo para aquellos colectivos en los que confluyen las mismas circunstancias vitales o los mismos intereses profesionales, ya que posibilitan que se compartan experiencias y se generen sinergias.

Asimismo, estos entornos son óptimos para generar sentimiento de comunidad y orgullo de pertenencia a un determinado colectivo", según opina Anna Gener, una de las principales especialistas del sector inmobiliario en España y mentora de Smartfincas