Inmodiario

La rehabilitación de las viviendas es uno de los principales retos para conseguir la descarbonización de las ciudades en 2050. No solo por un reto global y de emergencia climática, sino por el bienestar y la salud de las personas. En este sentido, UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad especialista en financiación de la vivienda, ha dado un paso más en su apuesta por la financiación sostenible incorporando a su catálogo de `préstamos verdes´ la Hipoteca SUMA, una solución que permite comprar una vivienda y reformarla para mejorar su eficiencia en un único préstamo hipotecario.

Las entidades financieras tienen un papel esencial para incentivar la compra de viviendas energéticamente eficientes y son actores clave en la rehabilitación del parque inmobiliario, puesto que el 80% de las compraventas en nuestro país son de casas de segunda mano, con una antigüedad media de 45 años.

Reformar una vivienda para mejorar su eficiencia supone un importante desembolso de dinero, ya que requiere de la intervención de especialistas: reformistas, arquitectos, licencias de obra, cantidades de las que muchos consumidores no disponen o para las que piensan en recurrir a préstamos al consumo, cuyo tipo de interés medio suele estar en torno al 5 o 6% y el plazo de amortización corto, lo que conduce a unos pagos mensuales muy elevados.

Esta es la razón por la que UCI ha incorporado el préstamo SUMA a su catálogo de soluciones de financiación sostenible. De esta forma, un comprador de vivienda podrá adquirir una vivienda y acometer reformas que reduzcan su consumo energético y, por tanto, sus emisiones de CO2, a través de la sustitución de ventanas o la mejora de sistemas de calefacción y climatización.

La rehabilitación energética de las viviendas supone un interesante beneficio para el cliente pues mejora el confort en el hogar, ahorra energía y, por tanto, influye positivamente en sus finanzas, ya que a medio-largo plazo supondrá un importante ahorro en sus consumos domésticos, además de la revalorización del inmueble. Y, por supuesto, produce impactos positivos en el medioambiente.

Según la responsable del proyecto Green Mortgages de UCI, Catia Alvés: "La diferencia entre alquilar o comprar una vivienda con calificación energética de consumo G (la peor posible, pero la más habitual) y otra con calificación D (la mínima correcta) se estima en 2.304 euros al año de ahorro".

Requisitos para contratar el préstamo SUMA

UCI concede un préstamo hipotecario para la compra de la vivienda y su posterior reforma. El capital prestado dependerá del valor de tasación de la vivienda una vez reformada y de la capacidad de pago del Cliente. Para poder conceder el préstamo, el solicitante tendrá que aportar un presupuesto de reforma de una empresa homologada, una tasación con el valor actual y el valor futuro que tendrá la vivienda y la documentación clásica para la concesión de una hipoteca.

Una vez realizada la reforma de la vivienda, y con el correspondiente aumento del valor de tasación, el cliente realizará una nueva tasación en la que se emitirá un nuevo certificado de tasación y uno de eficiencia energética. Si con todo ello se consigue mejorar el confort y el consumo energético de la casa, además UCI aplicará una bonificación en el tipo de interés de la hipoteca del cliente.

I Estudio sobre hipotecas verdes y rehabilitación de la vivienda

El pasado mes de diciembre, UCI presentaba los resultados de su I Estudio sobre Hipotecas Verdes y Rehabilitación de la vivienda para conocer la percepción que los compradores tienen sobre las hipotecas verdes y los préstamos destinados a la mejora y disminución del consumo de energía del principal activo de muchas familias, su vivienda. Algunas de las principales conclusiones son:

- La eficiencia energética es un factor importante para tres de cada diez compradores, por detrás del precio, la ubicación y el tamaño de la vivienda.

- El 59% de los encuestados ha escuchado hablar sobre el certificado energético, aunque solo un 32% sabe para qué sirve.

- Consultados sobre las posibilidades de mejorar la eficiencia de su vivienda, un 46% de los encuestados asegura que realizaría mejoras, mientras que un 8% no realizaría ninguna reforma.

- El 54% de los españoles estaría dispuesto a contratar un préstamo para realizar mejoras en su hogar.

- Entre las razones por las que los compradores descartarían contratar un préstamo para mejorar la eficiencia energética de su vivienda estarían no querer asumir un préstamo adicional (21%), seguido de la preocupación por tener que asumir un mayor gasto mensual en su economía doméstica (8%), no poder asumir un préstamo (8%) o porque ya tienen planificada la compra de una vivienda eficiente (8%). Otras razones son no querer reducir el consumo energético de la casa (5%) porque resulta complejo (3%) o porque sería complicado realizar una reforma (3%).