Inmodiario

El Banco Sabadell, cumplidos los cuatro años de moratoria exigidos por la Comisión Europea tras la compra de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), ya puede volver a otorgar crédito promotor en la Comunidad Valenciana.

Lo hará, eso sí, de manera muy contenida y solo para "proyectos sensatos", con un alto porcentaje de viviendas comprometidas y, en ningún caso, para financiar la compra de suelo. En principio, serían unos 250 millones de euros el volumen de créditos con los que la entidad catalana piensa abrir de nuevo el grifo crediticio para el desarrollo residencial en Valencia.

El objetivo de la nueva unidad de financiación, ubicada en Valencia y con delegados en Murcia, Alicante y el archipiélago balear, es llevar a cabo una gestión activa de este segmento de negocio en búsqueda de proyectos interesantes para la entidad.

La reanudación de esta línea de financiación coincide con el incipiente despertar de la actividad constructora en algunos puntos de la Comunidad Valenciana, particularmente en la costa alicantina, donde la demanda extranjera de segundas residencias ha provocado que se retomen los proyectos. Como el que el propio Sabadell financiará a la inmobiliaria Espacio en la playa de San Juan, en Alicante. Un crédito de 20 millones para la construcción de 120 viviendas.

Al margen de esta novedad, el pasado ejercicio el Banco Sabadell ya se adentró de nuevo en la financiación a promotores, tanto para la construcción de viviendas como para financiar la compra de edificios de oficinas o centros comerciales por parte de inversores patrimoniales. Lo hizo invirtiendo unos 1.800 millones de euros, la mayoría en Madrid y Barcelona, y también en algunas zonas concretas del norte, en Cantabria, Asturias y el País Vasco.

La cautela tiene su lógica. A pesar de la buena marcha de los últimos meses, con la morosidad reduciéndose por la fuerte reducción en el saldo de dudosos e incrementando los niveles de cobertura sobre activos dudosos a niveles confortables, al cierre de diciembre de 2015, el saldo de riesgos dudosos del grupo Banco Sabadell se situaba todavía en 12.344 millones de euros.

Y todo, después de haber reducido en 3.180 millones de euros los activos problemáticos, para dejar su saldo en casi 21.600 millones. La reducción fue posible por la venta de 11.000 inmuebles, con una reducción del descuento sobre el valor bruto del 44%, frente al 51% de 2014.