Inmodiario

La banca española ha logrado en 2014 reducir el cómputo total de activos problemáticos del ladrillo. Los siete grandes bancos cotizados suman algo más de 120.000 millones de euros de créditos morosos y subestándar a promotores más pisos, solares y otros activos inmobiliarios que se han quedado por impago.

Una reducción de activos tóxicos responde exclusivamente al crédito, mientras que los activos inmobiliarios en manos de los bancos (pisos, promociones, suelo y participaciones en inmobiliarias) siguen aumentando a pesar de que las entidades también han pisado el acelerador de las ventas.

Cada vez hay menos exposición total al crédito promotor, que en esas siete entidades se reduce de 85.179 a 68.086 millones en un año. Además, se va reduciendo cada vez más el crédito promotor considerado normal, al corriente de pago. Ya solo quedan 18.000 millones considerados sanos, una cuarta parte del total.

Buena parte del crédito ha ido pasando de sano a subestándar y a moroso. Y de ahí, a crédito fallido (se da de baja del balance y se cubren al 100% las pérdidas por impago) o a transformarse (vía ejecución o dación en pago) en inmuebles adjudicados. En 2013 solo caía el crédito sano, mientras que aumentaban los dudosos y adjudicados, es decir, aún crecían los activos tóxicos.

En 2014, caen los créditos morosos con tal fuerza que, aunque aumentan los inmuebles, desciende por primera vez el volumen global de los activos del ladrillo "potencialmente problemáticos", como los definió el Banco de España.

Entre los inmuebles, el mayor incremento es el que corresponde al suelo, el activo al que es más difícil dar salida. Los bancos tienen provisionado cerca de un 60% del importe original, pero algunos han perdido incluso más valor y las entidades aún se resisten a vender con pérdidas.

Las transacciones siguen siendo muy escasas y se siguen embargando terrenos a promotoras incapaces de pagar sus créditos. Así, el volumen de suelo en manos de los siete bancos del Ibex 35 ha alcanzado a cierre de 2014 un importe récord de 28.127 millones de euros brutos, 2.500 millones más que a cierre de 2013.

También están aumentando los pisos procedentes de hipotecas impagadas de particulares. Han aumentado en unos 1.000 millones el pasado año, hasta 14.161 millones. Se debe al retraso que se está produciendo en las ejecuciones hipotecarias.