Inmodiario

El optimismo rampante sin base sólida alguna que sigue instalado en algunas instancias empresariales y de comunicación respecto a la supuesta recuperación inmediata del mercado inmobiliario en España –esa de la que algunos llevan hablando desde el mismo día siguiente que se desató la crisis – ha vuelto a recibir un revés. El que subyace de un reciente estudio de la consultora KPMG en el que incide en el hecho de que el presente ejercicio tampoco será el de la recuperación definitiva del ladrillo en España.

A esos proverbiales entusiastas les dará igual. Seguirán esperando que el ‘burbujismo’ vuelva a brotar con todo su esplendor, pero si se analizan los resultados de este estudio se percibe que la banca española no espera que el crédito para vivienda y otras actividades inmobiliarias fluya con normalidad en 2015.

La mayoría piensa que la financiación recuperará la normalidad entre 2016 y 2018, mientras que un 31% pospone ese logro hasta dentro de más de dos años. Para ese momento, es decir, a partir de 2018, el 79% de los bancos encuestados estima que se podrá absorber el stock inmobiliario que todavía se acumula en España y sigue lastrando la cuenta de resultados del sector financiero.

Lo que no parece estar tan claro es cómo será la demanda tras el ciclo crítico. La mitad de los bancos entiende que la población menor de 35 años en España seguirá prefiriendo comprar una vivienda antes que alquilar y casi la otra mitad (44%) considera que se va a producir un cambio de tendencia en la adquisición de vivienda y los jóvenes españoles van a optar a partir de ahora más por el alquiler que por la compra.

Mayor unanimidad existe en apuntar a que para reactivar el mercado inmobiliario en España será necesaria la implicación de las entidades en la concesión de préstamos, ya que otras fórmulas que se están utilizando ahora para cerrar transacciones -como el direct lending (préstamo directo) o la inversión de fondos especializados- son necesarias, pero a todas luces insuficientes. Y en lo que sí parece existir unanimidad –aunque algunos sigan resistiéndose a verla– es que el viejo modelo de financiación que no se repetirá. Y si lo hace será muy, pero que muy a largo plazo.

El estudio del equipo también viene a poner sobre la mesa el hecho de que el 82% de los agentes implicados cree que la aportación de la construcción a la riqueza nacional será superior al 10% en los próximos cinco años, si bien tendrá que alcanzar un 15% para que se pueda hablar de una recuperación.