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Madrid. La búsqueda de la eficiencia energética en el alumbrado público es algo en lo que numerosas instituciones llevan trabajando desde hace tiempo. Los Ayuntamientos no son una excepción. En Málaga, la compañía Endesa ha anunciado en un comunicado, tras la firma con el Ayuntamiento de la ciudad, que instalará, dentro del proyecto Smartcity, una serie de luminarias que incorporan distintas soluciones tecnológicas.

Con ello se comprobará el funcionamiento de las lámparas de tipo LED, de bajo consumo, así como luminarias de halogenuro metálico. El proyecto Smartcity está impulsado por once empresas y catorce organismos de investigación para tratar de aumentar el ahorro energético, la eficiencia energética y fomentar el uso de las energías renovables.

En esta misma línea, el Ayuntamiento de Pamplona procederá antes de que acabe el año a renovar 416 puntos de luz en distintos barrios de la capital Navarra, con un presupuesto de 85.000 euros. Luminarias que reducen en un 5% las emisiones de luz hacia el firmamento, en cumplimiento de la normativa foral sobre protección del medio nocturno. Con esta actuación se cambiarán las farolas de tipo ‘globo’ por otras con semiesfera reflectante en su mitad superior, par que la luz se emita únicamente hacia abajo.

La habitual política de renovación del alumbrado público busca aunar los criterios de sostenibilidad con un mejor aprovechamiento de los recursos públicos. Además de reducir la contaminación lumínica producen un ahorro en la factura energética y económica del Consistorio. Pamplona cuenta con 28.500 farolas.

En las nuevas luminarias se intenta alcanzar el denominado ‘confort visual eficiente’. Según las estimaciones de la Agenda 21 Local, entre 2004 y 2008 las emisiones asociadas al consumo eléctrico de la red de la ciudad crecieron un 10%, mientras que el de las farolas lo hizo en un 15%. En 2008 el consumo medio del alumbrado público se situó en 86 kWh por habitante, 30 kWh menos que la media nacional.