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Las entidades financieras tienen un papel esencial para incentivar la compra de viviendas energéticamente eficientes y son actores clave en la rehabilitación del parque inmobiliario, pero ¿es la sostenibilidad una preocupación para los compradores? Según UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad especialista en financiación de la vivienda, la eficiencia energética es un factor importante para tres de cada diez compradores, por detrás del precio, la ubicación y el tamaño de la vivienda.

UCI ha realizado un estudio para conocer la percepción que los compradores tienen sobre las hipotecas verdes y los préstamos destinados a la mejora y disminución del consumo de energía del principal activo de muchas familias, su vivienda.

El sector inmobiliario es responsable del 30% de las emisiones de CO2 o del 40% del consumo de energía y, según datos del Ministerio de Fomento, alrededor del 60% del parque edificado español es anterior a la primera normativa sobre eficiencia energética. Dicho análisis ha puesto de manifiesto qué lugar ocupa la eficiencia energética en la decisión de compra y cuál es el interés de los compradores por la renovación del parque inmobiliario.

Tres de cada diez personas tienen en cuenta la eficiencia energética antes de comprar una vivienda

Consultados por los factores que determinan la elección de una vivienda, el precio es, sin lugar a duda, el factor decisivo (69%), seguido de la ubicación (53%). El tamaño de la propiedad y el nivel de eficiencia de la vivienda representan 41% y 27%, respectivamente. Por detrás figuran otros factores como la distribución de la vivienda, el diseño o la edad de construcción.

Además del precio, las condiciones de financiación también son cruciales en la toma de decisión. Así, el tipo de interés de la hipoteca se perfila como el factor más importante (69%), seguido de las cuotas (63%), comisiones aplicables durante el plazo de amortización (59%), capital total de la hipoteca (56%) o el servicio al cliente. Por último, los compradores de vivienda consideran un factor determinante tener que realizar pagos extra o abonar la comisión de apertura.

El 46% de los compradores mejoraría la eficiencia de su vivienda

En el estudio también se ha abordado la conciencia y comprensión del certificado de eficiencia energética, obligatorio en la venta o alquiler de viviendas desde el 1 de junio de 2013. Así, el 59% de las personas manifiestan haber escuchado sobre el documento, aunque solo un 32% sabe para qué sirve.

Consultados sobre las posibilidades de mejorar la eficiencia de su vivienda, un 46% de los encuestados asegura que realizaría mejoras, mientras que un 8% no realizaría ninguna reforma.

La rehabilitación energética de las viviendas supone un interesante beneficio para el cliente pues mejora el confort en el hogar, ahorra energía y, por tanto, influye positivamente en sus finanzas, ya que a medio-largo plazo supondrá un importante ahorro en sus consumos domésticos, además de la revalorización del inmueble en más de un 20%. Y, por supuesto, produce impactos positivos en el medioambiente. Según la responsable del proyecto Green Mortgages de UCI, Catia Alvés: "La diferencia entre alquilar o comprar una vivienda con calificación energética de consumo G (la peor posible, pero la más habitual) y otra con calificación D (la mínima correcta) se estima en 2.304 euros al año de ahorro".

Un 54% contrataría un préstamo para realizar mejoras en su vivienda

A pesar de que estos datos anteriores puedan sugerir un menor compromiso con la eficiencia de los hogares que en otros países europeos, el 54% de los españoles estaría dispuesto a contratar un préstamo para realizar mejoras en su hogar.

En el estudio, también se han puesto de manifiesto las razones por las que los compradores descartarían contratar un préstamo para mejorar la eficiencia energética de su vivienda.

El principal obstáculo es no querer asumir un préstamo adicional (21%), seguido de la preocupación por tener que asumir un mayor gasto mensual en su economía doméstica (8%), no poder asumir un préstamo (8%) o porque ya tienen planificada la compra de una vivienda eficiente (8%).

Otras razones son no querer reducir el consumo energético de la casa (5%) porque resulta complejo (3%) o porque sería complicado realizar una reforma (3%).