Inmodiario

  • Nota de Prensa
Una casa donde confinarse toda una eternidad

Coblonal Interiorismo nos abre las puertas de esta espectacular casa cerca de Barcelona. Su arquitectura de vanguardia, de techos altos y de espacios abiertos y luminosos, ha permitido a Coblonal poner el foco del diseño interior en un estilo de vida muy mediterráneo.

Esta casa es un refugio que desprende frescura por los cuatro costados e invita... ¿por qué no? a confinarse toda una eternidad en ella.

El estudio de interiorismo Coblonal es el responsable del proyecto de interiorismo de esta increíble vivienda unifamiliar de obra nueva, ubicada junto al mar muy cerca de Barcelona.

El resultado de la colaboración entre Coblonal y el arquitecto José Valverde es una espectacular casa vanguardista, donde la luz fluye generosamente gracias a su diseño que permite que exterior e interior se entrelacen continuamente. El trabajo de Coblonal Interiorismo se centró mayoritariamente en la distribución, la definición de los volúmenes interiores, ya sea de obra o mobiliario, así como soluciones constructivas para el mejor encaje de los diferentes revestimientos y acabados.

Para diseñar su interior, Coblonal ha puesto el foco en el estilo de vida mediterráneo. Las prácticas cotidianas de la familia - comer juntos, disfrutar de una película, tomar un baño o leer un libro- encuentran su sitio adecuado. Todos los recorridos de la vivienda confluyen en un espacio abierto e interconectado.

La vivienda dispone de 4 habitaciones, un estudio, diferentes terrazas, un gran salón comedor, una cocina con isla central, gimnasio, una piscina interior y otra exterior, así como un espectacular jardín con zona comedor exterior y un estanque.

Para la zona de día, ubicada en la planta baja, se ha escogido un pavimento acabado en microcemento, por su valor estético y continuo y por su alta resistencia al desgaste. En la zona de noche en cambio, ubicada en la plaza superior, se ha escogido un parqué natural de roble que aporta mayor calidad y confort.

Un espectacular salón de doble altura

El protagonista indiscutible de la vivienda es el salón, donde la puesta en escena merece un sobresaliente. La doble altura de los techos genera una luminosidad extra, gracias a enormes ventanales que van de suelo a techo. El espacio está presidido por un magnífico módulo revestido de roble, que alberga la televisión y sirve como almacenamiento en altura.

Como si de un gran teatro se tratara, la televisión brota del techo. El sofá tapizado en gris invita a acomodarse y disfrutar de tardes de cine, conversaciones en familia o ratos de lectura. Dos sillones tapizados en piel blanca y dos mesitas redondas completan el conjunto. Gracias a que la fachada que da a la piscina está completamente acristalada, el ambiente del exterior penetra en la estancia, pero permite disfrutar de las comodidades del interior. Las plantas naturales aportan mayor frescura.

Una gran cocina con puertas de cristal

La idea de un cierre acristalado con un ala corredera en la cocina es estética y funcional a la vez. Permite aislarla de la zona de comedor cuando la ocasión lo requiera, pero también aporta luminosidad y magnifica la sensación de amplitud. La gran mesa del comedor, de madera natural, tiene capacidad para alojar a 10 comensales.

La cocina, totalmente en blanco, sorprende por sus generosas dimensiones y su apertura al exterior. Cuenta con una isla con varios taburetes altos, espacio ideal para cocinar o revisar la prensa mientras se disfruta de un tentempié.

Las escaleras de acceso a las diferentes plantas están formadas por peldaños de chapa de hierro doblada y lacada, queda acotada por paneles acristalados en la parte inferior y superior. Para la iluminación se han escogido distintas luminarias colgantes a diferentes alturas, que dan verticalidad e iluminación de una forma original, así como una percepción de conjunto entre las diferentes plantas.

Mobiliario a medida para zonificar en la zona de noche

La planta que alberga los dormitorios y baños ofrece espacios diáfanos. En esta zona de noche, el mobiliario -ideado por Coblonal- distribuye los espacios, ofreciendo al mismo tiempo soluciones de almacenamiento, lo que potencia la sensación de pulcritud y orden.

El dormitorio principal asoma al salón desde una especie de balcón acristalado bajo el cual encontramos el salón-comedor. Su interiorismo tiende al minimalismo, destaca el cabecero de capitoné tapizado en azul intenso y una gran cajonera longitudinal situada bajo la abertura al salón. Al igual que el salón, el dormitorio se abre al exterior en la fachada interior de la construcción. A través de la cristalera tenemos acceso a una deliciosa terraza con vistas a la piscina.

Un pequeño spa doméstico

En el baño principal, los tonos del microcemento gris y del pavimento de madera de roble rompen el blanco dominante en el mobiliario y techo. El baño dispone de una bañera exenta y zona de ducha abiertas al exterior, aunque la intimidad no se ve comprometida gracias a las lamas longitudinales de pino en la cristalera, que ofrecen privacidad sin contrarrestar la sensación de exterioridad.

El baño está concebido como un pequeño spa doméstico, sobre la bañera se ha dispuesto una lámpara con pantalla negra y lágrimas de cristal, que permite ofrecer una atmósfera más intimista para momentos de relax, la ducha ofrece amplitud y comodidad tras sus mamparas de cristal con perfilería en negro.

Refugio entre la brisa del mar y los pinos

En la última planta de esta vivienda, se encuentra un estudio que da a una amplia terraza. Un espacio ideal para idear nuevos proyectos, disfrutar de una lectura con tranquilidad o tocar la guitarra. En el sótano encontramos una piscina longitudinal y un gimnasio, además de un amplio parking. El exterior goza de una amplia piscina y generosa vegetación. Dispone de dos zonas de comedor: una de ellas ubicada bajo un ala del volumen de la vivienda, que queda suspendida sobre un pilar, y la otra bajo un velador en frente de ella, pudiendo funcionar como piezas complementarias cuando vienen invitados a comer en época de buen tiempo.

En conjunto, se trata de una vivienda alto standing que goza de la brisa marina, perfumada con los pinos que separan la vivienda del mar. Es un refugio ideado para un estilo de vida mediterráneo, que desprende frescura por los cuatro costados e invita... ¿por qué no? a confinarse toda una eternidad en ella.