Inmodiario

En los últimos años, todo lo que rodea a la cocina está de moda y se ha convertido en tema recurrente de debate. Los grandes cocineros son conocidos por el gran público, las noticias sobre qué restaurantes tienen más 'estrellas Michelín' se cuelan en los telediarios y los concursos televisivos, para grandes y pequeños, generan unos índice altísimo de audiencia.

Un sinfín de razones que han llevado a que las cocinas, antaño convertidas en un reducto irreductible de abuelas y madres al que resto de la familia ni se acercaba, sean hoy una estancia del hogar de lo más frecuentada, tanto por los que cocinan como por los que, simplemente, se acercan a ellas para ver cómo guisan los que saben y, de paso, pasar un rato agradable.

Por ello, aquellas estancias pequeñas han dado paso hoy a espacios no tan pequeños, en los que el diseño impone su impronta hasta en el más nimio de los detalles. Tanto las cocinas de restaurantes como las de las casas de particulares se han convertido en lugares donde gusta estar.

En ese contexto, las cocinas que se diseñan hoy llaman la atención, por cuidar hasta el más mínimo detalle. arTnova, cocinas de alta gama, es una de esas empresas que, desde Sevilla, ha apostado fuerte por imprimir a las cocinas su particular impronta, con diseños reconocibles, tanto en grandes restaurantes como en las cocinas de particulares.

Y lo ha hecho, de la mano de su fundador, Javier Martín, tras más de quince años de dedicación al montaje integral de muebles de cocina de alta gama, ofreciendo un producto de calidad y a un precio competitivo, el que le permite su firma de cocinas Inko.

En el caso de las cocinas centrales, como en el sector se llaman a los espacios de restaurantes u otras empresas industriales, los diseñadores de arTnova no dejan nada al azar y, antes de ponerse manos a la obra con el diseño de los muebles propiamente dicho, tienen en cuenta requisitos funcionales, legales y operativos, cuyo cumplimiento ayudará a rebajar la factura final al cliente.

Lo primero que hay que ver es el espacio disponible, cuántas personas van a trabajar y cuánto mobiliario se va a requerir. A partir de estas tres premisas, en arTnova cocinas de diseño buscan que los que van a trabajar en esos espacios se encuentren lo más cómodos posibles, y con los utensilios situados de manera que sean fácilmente accesibles para facilitar esa labor que suele acarrear -en horas punta, con muchas minutas acumuladas- grandes dosis de tensión.

Como remate a estas cocinas profesionales, el acabado de la estancia debe hacerse con paredes lisas y sin grietas, con materiales resistentes, impermeables, no absorbentes y de fácil limpieza y desinfección. Además, el espacio entre las paredes y los techos han de estar selladas y tener forma redondeada para que no se produzca la acumulación de suciedad.

Por último, todas las ventanas deben estar aprovisionadas de una malla para la entrada de insectos del exterior. Y las puertas, también de superficie lisa y no absorbente, tendrán dispositivos de cierre automático y ajuste hermético, y no deberán existir puertas desde el exterior a las áreas de elaboración.

Cuando se trata de diseñar una cocina en una casa, las dimensiones adquieren todavía mayor importancia, porque en función de la superficie de que disponga el cliente se podrá diseñar un tipo de cocina u otro.

En este caso, no se puede plantear una cocina isla si el espacio que se dispone es de apenas 4 metros cuadrados y alargado, donde los diseñadores deben hacer un esfuerzo adicional para meter el mayor número posible de muebles y utensilios y hacerlo, además, tratando de que no resulte incómodo para después cocinar. La integración de la cocina con el comedor suele ser una de las salidas más airosas para casas de espacios tan reducidos.

En cambio, si el espacio no es problema, los diseñadores pueden dar rienda suelta a su imaginación, con esas cocinas tipo isla que, de alguna manera, se asemejan a las de los grandes restaurantes, o minimalistas, caracterizadas por no saturar la estancia con elementos innecesarios, usando el acero como material recurrente y diseñadas en colores neutros, con el binomio blanco y negro como ideal.