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MADRID. La nueva estación de Cercanías de Sol, ubicada en la Puerta del Sol de Madrid, contará con la caverna en suelo más grande del mundo, dado que presenta 207 metros de longitud, 20 metros de ancho y 15 metros de alto.

   La estación será inaugurada el próximo sábado 27 de junio por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con casi dos años de retraso, ya que en el proyecto inicial fijaba que la obra debería estar lista para mediados de 2007.

   La nueva estación permite que los viajeros de Cercanías puedan llegar hasta el 'kilómetro cero desde la estación de Atocha sin necesidad de hacer transbordo a través del segundo túnel Atocha- Chamartín que se inauguró en julio del año pasado. El presupuesto total de la obra asciende a 570 millones de euros, de los que 155 millones corresponden sólo a la estación.

   El director general de Infraestructuras Ferroviarias del Ministerio de Fomento, Luis de Santiago, mantuvo hoy un encuentro con los medios de comunicación, que pudieron comprobar 'in situ' los acabados de la estación, a la que le faltan los "últimos remates".

   La estación cuenta, además de los andenes y los vestíbulos para los viajeros, con una comisaría y un museo que alberga los restos de la Iglesia del Buen Suceso que se hallaron durante los trabajos de construcción.

   Precisamente, estos hallazgos son los que retrasaron cerca de un año los trabajos de la estación. "Aunque ahora no es tiempo de hablar de los retrasos ni de lo que ha hecho una Administración u otra, porque ya está terminada", aseveró De Santiago.

   El vestíbulo de la estación se ha construido desde la superficie mediante pantallas, tiene 7.500 metros cuadrados distribuidos en seis niveles y una profundidad de 28 metros, equivalente a la altura de un edificio de nueve plantas. Complementa al vestíbulo ya existente de Metro y conecta con él en tres niveles, y por él transitarán unos 70.000 viajeros al día.

   Además de poder llegar hasta el centro de Madrid en Cercanías, la nueva estación conecta con las dos estaciones de AVE, de forma que permite situarse en tres minutos en Atocha y en siete minutos, en Chamartín. Además, en 2010, cuando lleguen las Cercanías hasta la Terminal 4 de Barajas, se tardarán unos 20 minutos en llegar desde el aeropuerto hasta Sol.

CAVERNAS

   La caverna de andenes en superficie es la más grande del mundo. En fuentes cercanas a la obra explicaron a Europa Press que existen cavernas en roca de dimensiones similares en otros países, aunque sus funciones no son la de infraestructura de servicio. Normalmente, se dedican a instalaciones militares o para instalaciones eléctricas.

   El espacio presenta dos alturas: una inferior de andenes y la superior, denominada 'mezanina', que facilitará la circulación de viajeros a lo largo de toda la nave para el acceso a los andenes y al vestíbulo de la estación, donde habrá conexión directa con las líneas 1, 2 y 3 de Metro.

   Según explicó De Santiago, la caverna se ha construido mediante un "ordenado" proceso de excavación y hormigonado de sucesivas galerías, realizadas mediante métodos mineros tradicionales, que conforman el caparazón exterior de la caverna, a modo de quilla de barco invertida.

   Este caparazón se construyó alrededor del túnel Atocha-Chamartín que, previamente, había sido excavado mediante una tuneladora. Una vez finalizado, se procedió al vaciado interior de la caverna, a demoler el revestimiento del túnel y a la ejecución de la contra bóveda de hormigón armado. Para ello, en una primera fase se excavaron dos pozos desde los que se acometió la ejecución de la caverna.

   Todo este proceso constructivo se siguió con 400 elementos de control, situados en la superficie y en las edificaciones próximas, gracias a que cuales se tuvo un conocimiento continuo de la situación. De Santiago especificó que diariamente se hacían estos controles en la parte externa para tener en todo momento controlada la situación.