Inmodiario

La Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía ha llevado al Consejo de Gobierno un informe en el que se han explicado los avances de su departamento en la aplicación de la metodología BIM (Building Information Modeling), un instrumento clave para la transformación digital del sector de la construcción y, sobre todo, para reducir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y la edificación.

Está previsto que el BIM se utilice en los proyectos de ampliación de los metros de Sevilla, Málaga y Granada y que, a partir de 2021, sea la metodología habitual en los proyectos que desarrolle la Consejería. Esta forma de trabajo se pretende extender también al resto de la Administración.

Con su incorporación, se quiere diseñar y construir con mayores parámetros de eficiencia, sin desviaciones, sobrecostes ni incumplimientos de plazos. "Controlando hasta el último ladrillo", ha indicado la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, que ha remarcado que uno de los objetivos del BIM es "acabar con lastres del pasado como las reclamaciones judiciales que los adjudicatarios de proyectos han presentado contra la Junta, en la mayoría de los casos por retrasos o modificaciones en el proyecto".

La Junta de Andalucía ha abonado ya 196 millones de euros por reclamaciones ante la Justicia solo por sus proyectos de metros y tranvías. A los ya conocidos 175 millones por la sentencia del Metro de Sevilla, que se han abonado este año, se suman 8,4 millones por el Metro de Granada, 3,8 millones por el Metro de Málaga, 2 millones por el tranvía del Alcalá de Guadaíra, 5,2 millones por el tranvía de Jaén y 637.000 euros por el tranvía de la Bahía de Cádiz. Junto a estas cifras, también hay 30 millones de euros que están pendientes de sentencia, por lo que la cifra podría elevarse hasta los 226 millones.

Ante este panorama, el nuevo Gobierno de Andalucía apuesta por la modernización de la Administración y por aplicar métodos de trabajo más fiables, transparentes y profesionales. Se busca aplicar las nuevas tecnologías y la metodología estándar en los países más desarrollados.

Con el BIM se disminuyen horas invertidas en solventar incidencias, incoherencias e indefiniciones, ya que gracias al 3D se detectan colisiones entre los distintos profesionales que intervienen en una construcción. Esta metodología supondrá una revolución en la forma de hacer las cosas en el ámbito de la edificación, como ya está pasando en países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Noruega o Países Bajos.

Marifrán Carazo ha destacado que esta nueva forma de trabajo en el mundo de la construcción propicia la colaboración de forma temprana con todos los actores del proceso constructivo. "Se visualiza el proyecto, se ahorra tiempo y se opta desde el primer momento y en equipo por la mejor solución constructiva", ha apuntado.

Modernización con retraso

La consejera ha defendido que el Gobierno andaluz quiere impulsar esta metodología que se está aplicando con retraso, ya que hace cinco años que una directiva de la UE insta a los Estados miembros a considerar el uso de la tecnología para modernizar y mejorar los procesos de contratación pública, dando mayor importancia a la inversión a realizar a lo largo de todo el ciclo de vida de una obra o activo.

"El Ministerio de Fomento declaró en 2015, la intención de exigir su utilización en la obra pública a partir de 2018. Esto no se ha aplicado, pero tenemos que estar preparados para cuando salga la fecha definitiva", ha manifestado la consejera.

La Consejería ha organizado, a través de la Secretaría General Técnica, un equipo de trabajo asesorado por una empresa externa, desde el que se están dando los primeros pasos en su implantación.

Estos avances se han traducido en una lista de actuaciones con requerimientos BIM, entre las que figuran las obras para cubrir las cocheras del Metro de Granada, la rehabilitación y ampliación del Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía (Sevilla), la redacción del proyecto de un nuevo acceso a Vícar (Almería) o la obra de mejora de la seguridad vial en la carretera Almonte-El Rocío (A-483) en Huelva. También se incorporará el BIM a la redacción o actualización de las ampliaciones de los metros de Sevilla, Granada y Málaga.

Además, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), que cuenta con 49.829 viviendas en régimen de arrendamiento, forma parte desde este verano del proyecto europeo Energy Push, cuyo objeto es la implantación BIM en la gestión de activos del parque público de vivienda.

Sobre esta base, Fomento contará con un proyecto piloto con BIM en cada delegación para que a partir de 2021 "sea la metodología usual en toda la Consejería". En ese año también habrá un espacio común de datos compartidos único en el propio departamento y también un servidor de licencias de programas comerciales. Su aplicación práctica está siendo posible por una formación especializada a los técnicos.

La Consejería de Fomento no es la única que está empezando a trabajar a través de la metodología BIM. Los técnicos de la Administración autonómica mantienen reuniones periódicas a través de una comisión, que tuvo sus dos primeras sesiones en mayo y septiembre de este año.

De hecho, la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local está desarrollando una experiencia piloto en el proyecto de la sede judicial de Lucena (Córdoba), mientras que Hacienda, Industria y Energía también está aplicando el BIM en diversas obras en edificios de Patrimonio en distintas provincias andaluzas. Son, junto con Fomento, las consejerías más implicadas en este cambio de herramienta y de forma de trabajar.