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El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha presidido la firma de un préstamo de 600 millones de euros que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha concedido a Adif Alta Velocidad. Este préstamo constituye el primer tramo de una financiación de 1.030 millones de euros, aprobada por el BEI el pasado 19 de septiembre, y destinada a completar el proyecto de construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad entre las tres capitales vascas ('Y Vasca').

El proyecto, que se encuentra actualmente en fase de ejecución, ha contado con la financiación del BEI desde su fase inicial a través de los préstamos facilitados en los años 2012 y 2013 por un volumen total de 1.400 millones de euros.

Se trata de unas de las inversiones más importantes tanto por parte de Fomento como del BEI para mejorar la calidad de las conexiones ferroviarias entre las capitales vascas, entre Madrid y el País Vasco y entre España y Francia.

El proyecto forma parte además de la red básica transeuropea de transporte (TEN-T), en particular del denominado Corredor Atlántico que conecta la Península Ibérica con Centroeuropa. En concreto, la financiación firmada hoy permitirá la construcción de unos 160 kilómetros de nueva línea de alta velocidad entre Vitoria, Bilbao y San Sebastián, así como la adecuación del ramal de línea convencional existente entre San Sebastián y la frontera francesa (unos 17 km) para uso mixto (convencional y alta velocidad).

El proyecto incluye, además, la remodelación, adaptación y nuevos accesos para la alta velocidad de las estaciones de Vitoria, Bilbao y San Sebastián. Estas nuevas conexiones de alta velocidad transcurren en un trazado complejo, con más de 80 kilómetros en túnel y 25 kilómetros en viaducto.

La nueva línea se ha diseñado para una velocidad de 250 kilómetros por hora, lo que reducirá la duración del viaje de Madrid a San Sebastián o Bilbao de las aproximadamente 5 horas actuales a unas 3 horas y media y, una vez completado el tramo Valladolid-Burgos- Vitoria, se llegará en 2 horas y media.

Además del ahorro en el tiempo de viaje, el proyecto tendrá también un impacto positivo en el medio ambiente, puesto que redundará en una reducción de los desplazamientos por carretera y, por tanto, de las emisiones contaminantes asociadas. Se prevé que más de 7 millones de personas usen estás nuevas líneas de alta velocidad en su primer año de funcionamiento.

El proyecto también contribuirá a la creación de empleo, ya que, durante la fase de ejecución, la generación temporal de empleo se estima en cerca de 40.000 personas y, una vez operativas, las nuevas líneas de alta velocidad requerirán la contratación de 400 personas para su explotación y mantenimiento.