Inmodiario

Desde el pasado lunes día 18 de mayo, las inmobiliarias - con todas las medidas de seguridad requeridas - han vuelto a recuperar las visitas a los inmuebles y locales para comprar y alquilar, tras semanas de cierre por el COVID-19. La Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI) con una red de 1.300 agencias en toda España valora este retorno a la actividad con prudencia. En estos primeros días se ha observado que "los precios de la vivienda se mantienen, el mercado no esta saturado de producto y el vendedor, en general, no ha subido el precio, incluso se dan algunos descensos razonables para ajustarse a los precios de mercado". Por su parte, el comprador "muestra curiosidad e interés, pero necesita mayor seguridad sobre lo qué va a ocurrir en el trabajo y la economía". Desde APEI se estima que la recuperación del sector no llegará antes de fin del verano. También de este colectivo se insiste en la necesidad de que tanto profesionales como clientes cumplan todas las medidas de protección y seguridad exigidas en el momento de las visitas.

Sin embargo, la preocupación de los Expertos Inmobiliarios es ahora reacción de las entidades financieras ante el impacto económico generado por la crisis sanitaria del COVID-19. "Tememos que los bancos limiten la concesión de hipotecas y que incrementen los requisitos para los préstamos". El presidente de APEI, Óscar Martínez, asegura que "esta situación provocaría un parón definitivo en las ventas y en la recuperación del sector".

A la espera

Otra de las reacciones observadas desde APEI a través de su red de agencias es que "hay mucha curiosidad por los pisos con terraza, los áticos y las fincas rústicas. Seguramente es una reacción a los días de confinamiento que han incrementado el interés por inmuebles con salidas". Más allá de este interés, "las operaciones van muy despacio" explica el presidente "la recuperación va a llegar a final del verano. El que quiere comprar necesita confianza, saber lo qué va a pasar con las empresas y los puestos de trabajo. Para hacer movimientos el comprador necesita perder el miedo".

Aumenta la demanda de alquiler

El impacto del COVID-19 en el alquiler se ha traducido "en una demanda que sigue aumentando y unos precios que no bajan porque la demanda es muy superior a la oferta", explica Oscar Martínez. "Este incremento es una tendencia que ya teníamos prevista". Otro de los aspectos que ha favorecido la crisis sanitaria es que alquileres vacaciones se hayan derivado hacia los alquileres ordinarios. "La rentabilidad del alquiler residencial es mas baja que la del vacacional. Sin embargo, es una tendencia que observamos".