Inmodiario

El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria confía en la reactivación de los alquileres vacacionales de apartamentos en la costa cuando se permita la movilidad entre provincias

El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia ha detectado un importante aumento de la demanda de alquiler de casas con jardín y piscina de cara a los meses de verano. Este tipo de alquiler vacacional está siendo solicitado por numerosos valencianos como una opción de vacaciones de proximidad para esta temporada de verano, ante la incertidumbre provocada por la pandemia de la Covid 19.

Agencias inmobiliarias de toda la provincia de Valencia están recibiendo numerosas solicitudes de alquiler por quincenas o meses entre junio y septiembre de estas viviendas unifamiliares. "Los clientes piden que cuenten con un gran número de dormitorios, piscina, jardín y barbacoa", explica Alfredo Cano Boluda, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia. El motivo de esta alta demanda, especialmente en zonas como Cullera, es la incertidumbre en torno al verano, ya que aún se desconoce qué sucederá con los hoteles, si reabrirán las playas con aforo suficiente o si se dará autorización para el uso de piscinas públicas y comunitarias", afirma.

Ante esta situación, el precio de estas viviendas ha experimentado una subida considerable y, aunque han entrado en el mercado algunas propiedades que otros años no se han puesto en alquiler, la oferta es claramente insuficiente para atender la enorme demanda. De hecho, el precio del alquiler de estas viviendas unifamiliares parte de los 2.000 euros por quincena, aunque puede llegar a ser bastante más alto en función de la superficie y equipamiento del chalet. "Se trata de un efecto coyuntural por la crisis del coronavirus, la ampliación de un mercado que ya existía antes pero mucho más reducido. Según la evolución de la situación sanitaria, será algo puntual o quizás haya llegado para quedarse con esta nueva normalidad que nos deja el coronavirus", indica Cano Boluda.

En otra situación distinta se encuentra el mercado de alquileres vacacionales de apartamentos y pisos en la costa, donde se han producido anulaciones y un importante descenso de operaciones por la actual crisis sanitaria. "La situación es complicada ahora mismo, pero estamos convencidos de que se puede salvar buena parte de la temporada si se confirma pronto la movilidad entre provincias para los meses de julio y agosto", señala. Si no se producen rebrotes importantes de la pandemia y tanto Valencia como los principales mercados emisores de turistas nacionales (Madrid, Castilla la Mancha, Aragón) avanzan de fase, los API valencianos están convencidos de que el mercado de alquiler vacacional se reactivará notablemente a lo largo del mes de junio. "Eso sí, los propietarios de apartamentos deben tener claro que deben adaptarse a la nueva normativa sanitaria, lo que obligará a una desinfección a fondo de las viviendas cuando finalice cada estancia y a añadir material sanitario (geles desinfectantes, guantes) al equipamiento que se pone a disposición de los clientes", señala.