Inmodiario

Una de cada 10 herencias registradas en el estado español fueron rechazadas por los beneficiarios porque los gastos que suponía aceptarlas era mayor que el beneficio que pudiera aportar, según datos del Consejo General del Notariado.

Juan Merodio, fundador de Nuik Inmobiliaria apunta 4 consejos para conseguir que la venta de un piso heredado no se convierta en una ruina económica y emocional.

1. Ser heredero en un testamento no convierte automáticamente al beneficiario en propietario de la vivienda.

El primer paso es obtener el testamento y el certificado de últimas voluntades del familiar fallecido. De ahí se pasa a aceptar la herencia ante notario. Si se es el único heredero basta con firmar la "instancia de aceptación", si hay más herederos se hace mediante escritura pública. En ella se firma ante notario la participación/porcentaje que corresponde a cada heredero. Tras este paso, hay que pagar en el plazo de un año máximo desde el fallecimiento del propietario de la vivienda los impuestos de sucesiones y donaciones y en los primeros seis meses la plusvalía municipal.

Toda esta documentación se lleva al Registro de la Propiedad y se ejecuta el cambio de nombre y con él se convierte al heredero/herederos en propietarios legales de la vivienda.

2. ¿Cuándo es mejor venderla?

"Una vez se es propietario de la vivienda heredada (a menos que haya dudas de si quiere mantenerse en la familia) es mejor hacerlo cuanto antes", afirma Merodio. Si es antes de los seis meses desde el fallecimiento del propietario original el nuevo dueño puede evitar incurrir en posibles recargos derivados del impuesto de venta y hay que tener en cuenta que este impuesto siempre se rige por el lugar de residencia del familiar fallecido no donde esté ubicada la vivienda.

3. Coordinación familiar.

En el caso de que haya varios herederos lo importante es decidir un único interlocutor y que todos tengan claro el valor real (no sentimental) de la vivienda antes de lanzarse a ponerla a la venta. Es importante también que exista un consenso previo de los márgenes de negociación de precio al que los herederos están dispuestos a llegar a fin de evitar roces y desgastes familiares en la negociación ante un posible comprador.

4. Asesoría con expertos.

"En este momento de la vida y más que nunca es necesaria la ayuda de un experto que se convertirá en una necesaria parte neutral y que de forma profesional preste ayuda a los herederos. Desde Nuik Inmobiliaria ponemos a su disposición nuestro años de experiencia para acompañar a los nuevos propietarios tanto en el proceso legal como en conocer el valor real de la vivienda a través de nuestras herramientas como Big Data, realizar videos y fotos profesionales para ofrecer la mejor versión de la vivienda y una atención 24/7 con una comisión fija y mínima del mercado del 2%", apunta Juan Merodio, CEO de Nuik Inmobiliaria.