Inmodiario

La caída de los precios de la vivienda que se vivió en España en los últimos años como consecuencia directa de la crisis económica y financiera motivó aún más la inversión de extranjeros en el ladrillo de nuestro país, especialmente en las zonas costeras.

"El interés foráneo por los inmuebles disponibles en nuestras costas es de tal envergadura que sus compras están transformando las cifras del sector inmobiliario en nuestro país", sostiene Toni Expósito, director general de Comprarcasa, la principal red inmobiliaria en España y Portugal, con 150 oficinas repartidas por toda la península y los archipiélagos canarios y balear.

Según sus datos, de todas las viviendas que Comprarcasa vende en la costa española, el 15% ya acaba en manos de ciudadanos extranjeros que "ven en nuestro país y muy especialmente en la costa una auténtica opción para seguir invirtiendo", destaca.

Si bien toda la costa española resulta atractiva para esos compradores, la zona de la Comunidad Valenciana, y muy concretamente la provincia de Alicante, y las islas de Mallorca, Menorca e Ibiza, en el archipiélago balear, y las de Tenerife y Gran Canaria en el canario, son las más demandadas por los extranjeros que quieren comprar casa en nuestro país.

Razones para invertir

Entre las razones que esos compradores foráneos encuentran positivas para adquirir una vivienda en España figura que la sanidad y la educación son gratuitas, y que la gastronomía, además de buena calidad es más barata, de media, que en sus países de origen. Lo mismo ocurre con el coste de la cesta de la compra, las actividades de ocio o las bebidas alcohólicas.

Si a todas esas bazas se suma la del clima y el que la economía española esté muy volcada en el sector servicios, con infraestructuras muy pensadas para dar servicio al residente, España es un 'eldorado' para aquéllos que quieren invertir en la 'ladrillo'.

Una inversión que puede tener distintos intereses. Además de los extranjeros que compran una segunda residencia para pasar temporadas al sol, están aquéllos que definitivamente apuestan por nuestro país para instalarse con una primera residencia y vivir sus años de jubilados.

A estos dos colectivos se ha añadido uno nuevo, especialmente en los últimos años. "Hay muchos extranjeros que compran viviendas en la costa no como primera ni como segunda residencia sino con el objetivo de alquilarlas después", matiza Expósito.

Británicos, en cabeza

Aunque son muchas las nacionalidades que apuestan por comprarse un piso o una casa en España, los británicos son los que encabezan el ranking. Las cifras de Comprarcasa calculan que en España hay más de 300.000 británicos que ya se han hecho con el 15% de las ventas de viviendas a extranjeros en el país.

Les siguen franceses, que se quedan con el 8,6% del total de las ventas de inmuebles; los alemanes, con un 7,7%; los belgas y los suecos, con un 6,3%, en cada caso. A esta lista se suman también nacionalidades extracomunitarias como la china, la rusa y muy especialmente la venezolana.

Y es que además de por los atractivos ya mencionados que España tiene para esos compradores, nuestro país tiene una ventaja adicional y nada desdeñable para los no comunitarios: la posibilidad de obtener la golden visa (residencia en España por inversión) con la adquisición de un inmueble por un precio de más de 500.000 euros.

En total, según los últimos datos del Ministerio de Fomento, las transacciones realizadas por extranjeros (residentes y no residentes) supusieron 25.454 entre los pasados meses de abril y junio, siendo el 15,9% del total. En ese mismo periodo las operaciones realizadas por extranjeros residentes en España aumentaron un 6,3% frente a la misma época de 2017, con un total de 24.496 compraventas de extranjeros residentes.