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La isla de Mallorca es uno de los destinos más cotizados del Mediterráneo occidental. A la ingente oferta de ocio y cultura que podemos encontrar en ciudades como Palma se le suma una riqueza paisajística que va mucho más allá de sus playas y calas. Y entre tanta variedad natural, localizamos incluso una finca en venta consagrada a la caza.

La propiedad singular en cuestión nos lleva hasta la costa septentrional mallorquina, concretamente, entre los términos de Sóller y Andratx. Se trata de una zona caracterizada por la abundancia de matorral, pero también de diferentes secciones boscosas típicamente mediterráneas. A todo lo anterior se le suma la proximidad de la isla de la Dragonera, ínsula de reducidas dimensiones pero que goza de protección oficial como Parque Natural (con la denominación mallorquina de Sa Dragonera). Añádase a ello que la superficie disponible alcanza los 1,5 millones de metros cuadrados. Desde luego, la finca en venta reúne todos los mimbres para albergar un coto de caza muy exclusivo.

El coto ya está operativo, con especial inclinación hacia la caza menor, pero con posibilidades de practicar también la caza mayor. Los aficionados a las monterías agradecerán no solo la notable abundancia de perdices y conejos, sino también la nutrida presencia de la cabra doméstica autóctona, conocida como Boc. Este caprino goza de gran prestigio como trofeo de caza en la isla. De cara a organizar cacerías con todos los servicios imaginables, la propiedad singular en venta que nos ocupa cuenta con dos casas de 60 m2 cada una. Tras la preceptiva rehabilitación, estas viviendas pueden usarse con fines particulares o proponer otros usos.

La costa noroccidental de Mallorca es relativamente tranquila en el contexto de uno de los grandes enclaves vacacionales españoles. La finca está comunicada con las dos localidades que ya hemos mencionado mediante una carretera en perfectas condiciones. Esto acerca a los visitantes a la riqueza patrimonial de ambas ciudades, como la sorprendente iglesia de Sant Bartomeu o el Jardín Botánico en Sóller. En Andratx, en cambio, el gran aliciente para los viajeros es el amplio catálogo de playas y calas, situadas a escasos kilómetros del núcleo urbano.

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