Inmodiario

Conseguir el mejor precio en la compra de una casa es una de las fases más difíciles del proceso, dada la actual crisis que vive el mercado inmobiliaria. Es muy importante negociar con cabeza y de forma tranquila, y en el caso de no estar preparado, contratar a expertos inmobiliarios que ayuden con toda la gestión.


Negociar el precio de compra de una vivienda no esconde ningún secreto, pero es imprescindible tener en cuenta algunos aspectos. Si jugamos bien nuestras cartas podemos llegar a obtener una rebaja entre el 10% y 20%.

Antes de todo hay que tener en cuenta que la crisis en el mercado inmobiliario ha producido un cambio de roles. Ahora el particular que pone en venta su vivienda está en una situación complicada en términos de negociación del precio final, ya que el comprador tiene muchas dificultades para encontrar financiación.

Hacer un estudio previo de la zona, valorar las necesidades del vendedor o comprobar el tiempo que lleva en el mercado la vivienda son algunos de los factores que debemos estudiar previamente antes de lanzar una oferta razonable.

Housell, una de las empresas líderes del sector proptech, ha analizado el proceso de venta, identificando una serie de pautas para que el usuario sepa cómo sacar el mejor precio en la compra de su casa.

1- Realizar un estudio previo del mercado

Si ya sabes la zona en la que te gustaría vivir, es aconsejable estudiar toda la zona comparando inmuebles de características parecidas. Con ello sacarás en claro si la casa está en precio de mercado o no.
Además hay que tener en cuenta otros factores como el estado de habitabilidad, la orientación, si tiene garaje, etc. E incluso analizar la propia finca, si ha pasado la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o si hay derramas pendientes.

2- Comprobar las cargas del inmueble

Solicitar la nota simple en el Registro de la Propiedad permitirá ver si el piso está embargado, si tiene hipoteca o si tiene alguna otra carga.
Además, será de gran utilidad saber por qué vende la casa. Si es por falta de liquidez o si se trata de un piso heredado, por ejemplo, será más factible lograr una rebaja del precio final.

3- Averigua cuánto tiempo lleva sin venderse

Una de las armas a nuestro favor es averiguar cuánto tiempo lleva el inmueble en venta. En ciudades grandes, el precio medio de venta está entre 6 y 9 meses. Dentro de ese plazo, la casa se vende de forma razonable.
Si el inmueble ha superado esta media, el precio no está bien ajustado al precio de mercado, en cuyo caso podemos presionar al comprador para que lo ajuste. Podemos "obtener" un precio razonable multiplicando el valor medio de la zona por el número de metros cuadrados.

4- Haz la primera oferta

Desde el punto de vista psicológico, el que hace la primera oferta tiene más ventajas a la hora de lograr la cifra deseada. Este fenómeno se llama "ancla".
En la mayoría de las ocasiones al comprador no le es posible poner la primera cifra encima de la mesa, pero hay plataformas online que permiten hacer una oferta al comprador

5- No "regatees"

En la negociación no vale regatear, hay que argumentar razones lógicas al vendedor además de tener capacidad financiera.
Poner foco en los defectos de manera brusca, no tiene sentido. Se puede hacer sin molestar ni ofender, de manera más inteligente, alegando de forma justificada cada motivo.

6- Demuestra tu solvencia financiera

Demostrar solvencia económica te ayudará a la hora de negociar el precio. Tener una hipoteca preconcedida o pagar una buena parte al condado proporcionará seguridad al vendedor y no se lo pensará dos veces.
Seguramente preferirá bajar el precio y vender a alguien económicamente solvente, para así quitarse de las posibles complicaciones que pueda tener con otro comprador en una situación económica peor.

7- Averigua el precio "real"

A la hora de vender un inmueble el comprador suele establecer una cifra superior para disponer de margen a la hora de negociar con los compradores. Además, el vendedor sabe que el comprador solicitará una rebaja.
De esta forma no debemos conformarnos con la primera cifra. Sobre todo sabiendo que el precio final suele ser entre un 10 y un 15% menos.

8- Se flexible en los plazos de entrega

El vendedor puede tener diferentes necesidades en cuanto a los plazos. Puede ser que se cambie a una casa nueva, o que esté negociando a su vez la compra de una vivienda de segunda mano. En este segundo caso, quizá necesite quedarse en la casa durante un tiempo.
Ser flexible y ofrecer al vendedor el tiempo que necesite será un punto a favor para el comprador, que puede convertirse en un descuento en el precio final.


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