Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...
Inmodiario

Unos nuevos brotes de color salmón empieza a aparecer en el mercado inmobiliario. Si tenemos que hacer caso algunas fuentes. Estos son algunos de los titulares: Los bancos engrasan su maquinaria para que el crédito vuelva a fluir en 2014, Las hipotecas vuelven al escaparate, El grifo de las hipotecas se vuelve a abrir o Botín se lanza a recorrer oficinas para relanzar el crédito y ganar rentabilidad. Así que empiezan a crecer las fuentes que hablan de que a lo largo de este año el crédito nuevo, va a florecer. Son pocas todavía  pero, entre las ruinas inmobiliarias en las que estamos, esos brotes destacan mucho.

Pero ¿solo porque lucen, prestamos atención a este tipo de noticias? No, no solo por sus reflejos. A mi juicio hay dos razones más:

a)      Porque necesitamos escuchar y “dar crédito” a este tipo de manifestaciones. Después de casi siete años de crisis, tras la durísima travesía del desierto, en la que el 80% de los nuestros -en el subsector de intermediación inmobiliaria- han muerto enterrados en la arena, qué no vamos a escuchar y creer, cuando las voces del desierto nos hablan de un próximo oasis. Necesitamos creer y por eso lo hacemos.

b)      Porque hay un cierto incremento en la promoción de la actividad bancaria dedicada a la promoción del crédito hipotecario. Y eso lo notamos en algunos anuncios comerciales de los bancos y, sobre todo, porque empiezan a aparecer en las oficinas inmobiliarias algunos comerciales bancarios que nos traen noticias de nuevos préstamos hipotecarios.

Pero el optimismo puede ser también una droga dura de difícil erradicación. Pues puede hacernos no ver que otras noticias, las contrarias, las que nos hablan de que el crédito nuevo hipotecario no se está recuperando, existen igualmente. Y así no puede tranquilizarnos otras tales como: El nuevo crédito para compra de vivienda sigue hundiéndose o  ¿Quién puede conseguir un crédito hoy en día en España?, son algunos de esos titulares.

Continuamos en plena crisis, en pleno desierto, y el oasis con el agua vivificadora -con el crédito para el sector inmobiliario-  sigue estando a una distancia desconocida. Así que los supervivientes de la mayor hecatombe de la historia inmobiliaria de España, seguimos en el polvo, con sudor y yerro, cabalgando entre las arenas.

Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...