Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...
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Madrid. Estos días ha aparecido otra vez la cuestión que ya hemos criticado otras veces: ¿es éste un buen momento para comprar vivienda o, mejor, me espero hasta que bajen más de precio?

Las contestaciones a la pregunta oscilan entre aquellos que lo tienen claro y que se sitúan en dos extremos diametralmente opuestos: a) los que afirman que siempre es un buen momento para comprar, grupo generalmente formado por propietarios, intermediarios varios, políticos y otros interesados en que el mercado se mueva  y  b)  los que dicen que como los precios van a seguir bajando  –y aquí expresan un razonamiento u otro que apoya esta afirmación- mejor me espero y así compraré luego a mejor precio. Estos dos grupos son los que más se escuchan  y, en estos momentos, vemos que al segundo grupo se le oye  incluso más que al primero. En un mercado a la baja y con una larga y difícil digestión del “stock” inmobiliario parece incluso razonable optar por esta opción. Pero desafortunadamente ambos grupos están equivocados.

Entre unos y otros aparecen a veces voces más sensatas  que advierten que una pregunta como la planteada, sólo puede responderse con un: depende de las circunstancias de la operación (del comprador y del inmueble y de las condiciones de entorno). 

Por ejemplo, aceptando la capacidad de compra del interesado, esto es que el comprador puede adquirir –tiene el dinero o el crédito necesario-  aquello que desea, hay que advertir que la naturaleza de una compra inmobiliaria es muy diferente a la de adquisición de bienes iguales (acciones, coches, etc. en la que toda la producción es básicamente igual) pues si no compramos hoy  y esperamos a comprar mañana, la compra futura podría no hacerse por algo tan simple como que ya no estuviese a la venta aquélla, en ese momento. (Podríamos seguir comprando otra pero no ésa que acabamos de perder.)

El que maneja medias debería saber que éstas sólo son medidas de la tendencia que se está produciendo en una población en estudio, en este caso las casas a la venta y que por tanto deja libre muchos de los elementos de la misma. Dicho más sencillamente, se corre el peligro de que las excepciones a la tendencia pueden desestimarse por el que acepta la generalidad de que los precios están bajando y perder así oportunidades provechosas.

Por otra parte, el que decide esperar ¿hasta cuando lo hará?  Las predicciones de los expertos han resultado ser tan malas, en esta crisis, que yo no me fiaría de sus nuevas predicciones.

Entonces ¿qué podemos hacer? ¿Qué es lo más razonable? ¿Compro ahora o me espero?… pues si está usted pensando en comprar una vivienda y puede hacerlo, le sugiero que examine lo que encuentre, califique las ofertas que le lleguen  y si alguna de ellas satisface sus necesidades  (…y puede pagarla) no lo dude: ¡hágalo! No espere al mañana pues nadie sabe lo que puede ocurrir, decida cuando puede hacerlo, use el único instante del cual es usted consciente y puede actuar: ahora.

Nada mejor que el momento único que vivimos.

 

Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...