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La rehabilitación energética de viviendas reduce el gasto sanitario hasta en 4.000 euros

Un total de 40 expertos andaluces han analizado la relación directa que existe entre salud, pobreza energética y viviendas eficientes energéticamente en una jornada organizada por la Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a las consejerías de la Presidencia, Administración Pública e Interior y de Hacienda y Financiación Europea, como socio líder del proyecto POWERTY Interreg Europe (Renewable energies for vulnerable groups). Y la conclusión a la que han llegado algunos de ellos indica que la rehabilitación energética de viviendas podría reducir el gasto sanitario hasta en 4.000 euros por persona.

Se trata de un estudio realizado por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Edificación de la Universidad de Sevilla, donde se analiza la relación de la calidad constructiva de las viviendas y la salud de sus ocupantes, y en el que se pone de manifiesto el enorme potencial existente en la rehabilitación energética de los hogares para ayudar a que las personas tengan menos enfermedades y, por tanto, se reduzca el gasto sanitario.

Una cuestión que toma especial relevancia en una semana donde muchas instituciones a nivel europeo recalcan la importancia de prestar atención a la vulnerabilidad energética a la que están expuestos muchos ciudadanos.

Para llegar a esta conclusión, la Universidad de Sevilla ha evaluado cómo ha mejorado la calidad de vida de las familias residentes en 71 viviendas de seis comunidades de vecinos ubicadas en una zona con un alto grado de vulnerabilidad, antes y después de llevar a cabo actuaciones de rehabilitación energética, para las que recibieron financiación de la Junta de Andalucía.

Gracias a las medidas de eficiencia energética llevadas a cabo, entre otras la mejora del aislamiento térmico del edificio, los investigadores comprobaron que se había mitigado la presencia de humedades, mohos y fisuras en los muros, además de evitar las temperaturas inadecuadas en el interior las mismas, pudiendo determinar cómo la calidad constructiva de las viviendas que habitan las personas influye directamente en su salud y, por lo tanto, en los costes sanitarios.

Asimismo, utilizando un indicador denominado "coste efectivo de vida para los servicios públicos sanitarios", adaptado a cada una de las situaciones de vulnerabilidad de los hogares analizados, la Universidad de Sevilla ha podido concluir que, en promedio, el ahorro económico, en términos de reducción de costes sanitarios, es de casi 4.000 euros por persona al año.

Durante este seminario organizado por la Agencia Andaluza de la Energía en marco del proyecto europeo POWERTY, la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) presentó la Red multicanal de Puntos de Información al Consumidor Energético (Red PICE) que ha puesto en marcha, a los que la ciudadanía puede acudir de forma gratuita para solicitar información sobre todo lo que concierne a la energía doméstica. Y es que la falta de información sobre todo lo relacionado con el uso de la energía en los hogares está también muyvinculado a la vulnerabilidad energética.

La intención de la red es ofrecer puntos presenciales, cercanos a las personas, en los que puedan solicitar información, resolver problemas relacionados con los suministros energéticos, conocer hábitos para el ahorro y medidas para la mejora de la eficiencia energética o donde puedan ser orientados y asesorados para solicitar ayudas disponibles. Para contribuir a extender y fortalecer esta red, ACA ha promovido, a través de cursos formativos, la figura del Gestor Energético Social.

Stefan Bouzarovsky, por su parte, coordinador del Observatorio Europeo de la Pobreza Energética y uno de los mayores expertos europeos en la materia, también participó en esta reunión, insistiendo en la premisa de cómo la mala calidad energética de los edificios incide en el aumento del número de personas en situación de vulnerabilidad energética.

En esta jornada, inaugurada por el director gerente de la Agencia Andaluza de la Energía, Javier Ramírez, también intervinieron presentando buenas prácticas ECOOO, con su iniciativa para facilitar el acceso de los colectivos vulnerables al mercado laboral de las energías renovables; PYLON Data, con la herramienta de gestión avanzada de datos de consumo; Quantum Energía Verde, explicando "Alquiler Quántico", basado en el alquiler de instalaciones de energías renovables para autoconsumo, y la Universidad de Huelva, con su trabajo sobre el desarrollo de cocinas y hornos solares.

Todas estas actuaciones se encuentran recopiladas en una Guía de buenas prácticas para combatir la pobreza energética a través de las energías renovables, accesible en la web del proyecto POWERTY.

49 millones para la rehabilitación energética de edificios en Andalucía

Para impulsar la rehabilitación energética de edificios, la Agencia Andaluza de la Energía acaba de abrir el plazo para solicitar ayudas al Programa para la Rehabilitación Energética de Edificios, PREE.

Dotado con 49 millones de euros, incentiva tres tipos de actuaciones: la mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica con intervenciones en fachadas y cubiertas; climatización con energías renovables y la mejora de la eficiencia energética en las instalaciones de iluminación interior.

Los porcentajes de incentivo establecidos aumentan hasta un 15% si los beneficiarios tienen concedido el bono social o si la actuación de rehabilitación se realiza en edificios de viviendas calificadas bajo algún régimen de protección pública o situados en áreas de regeneración y renovación urbanas o rurales.

Semana Europea de lucha contra la Pobreza Energética

La Semana Europea de lucha contra la Pobreza Energética se celebra del 17 al 23 de febrero, impulsada por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), que evalúa la pobreza energética en España desde hace una década.

Nace con el objetivo de resaltar la importancia de la pobreza energética en Europa y la responsabilidad que tienen las instituciones europeas, nacionales, regionales y locales en la materia, así como fomentar el debate entre todos los agentes y la propia ciudadanía y la colaboración entre países, instituciones y organizaciones europeas.

Esa semana se conmemora la tercera y última ola de frío que sufrieron Europa y España en febrero de 1956 que, por su magnitud, es el episodio invernal más duro desde que se miden temperaturas en los observatorios. En esa fecha, Europa y España soportaron durante casi un mes tres olas de frío consecutivas que provocaron unas heladas sin precedentes en nuestra historia reciente.

Según los últimos datos oficiales sobre pobreza energética que se han hecho públicos en España, correspondientes al año 2019, el grado de pobreza energética de la población se sitúa en casi un 17%, porcentaje que podría verse incrementado como consecuencia de la situación provocada por el Covid-19.