Inmodiario

El derecho a una vivienda digna es el pilar de las políticas de vivienda que despliega el Ayuntamiento de Barcelona. En el contexto del Plan del derecho a la vivienda 2016-2025 las actuaciones relacionadas con la dignificación y la mejora del parque residencial de la ciudad tienen un peso muy específico y en términos económicos muy importante.

Hasta el momento, estos primeros contactos con las comunidades de vecinos, que dan lugar a todo un trabajo inicial de apoyo logístico, de asesoramiento y de acompañamiento previo, se han realizado con un total de 116 comunidades en el marco del Plan de Barrios.

De estas 116 comunidades, hay 67 que ya han dado un paso más en el proceso, y una vez superados las dudas iniciales, los primeros trámites burocráticos y la organización de su funcionamiento, están tramitando o ya han tramitado las solicitudes para poder salir adelante sus proyectos de obras.

En concreto, de estas 67, hay un total de 41 fincas en el trámite de comunicados de obras, con las obras en marcha o bien, que apenas las han acabado y ya están disfrutando de las mejoras (en este caso son 4).

Son comunidades que sin este programa específico impulsado por el Ayuntamiento para irlas a buscar de manera proactiva, nunca se habrían planteado pedir una subvención de rehabilitación.

Entre los años 2012 y 2015 se invirtieron en el entorno de 75 millones de euros para rehabilitar anualmente alrededor de 7.000 viviendas. Entre 2016 y 2019 se invirtieron alrededor de 105 millones de euros para rehabilitar anualmente unas 10.000 viviendas.

Al esfuerzo económico, que además tiene un componente multiplicador (por cada euro invertido por la administración se estima que hay una inversión privada de tres euros más y a la vez se generan 18 puestos de trabajo por cada millón de euros invertidos) hay que sumarle la diversificación y el incremento de las subvenciones y de los tipos de viviendas rehabilitadas.

Además de hacer llegar las ayudas a la rehabilitación a barrios y territorios que nunca antes habían disfrutado, y a colectivos y comunidades de propietarios que nunca se habían planteado pedir, el Ayuntamiento ha hecho una apuesta del todo decidida por la rehabilitación con eficiencia energética.

Y esta apuesta por la rehabilitación energética/climática, acontece también la mejor manera de combatir la pobreza energética.

Además, el Ayuntamiento ha condicionado las ayudas a la rehabilitación, en el caso de ser percibidas por propietarios que alquilan su vivienda, al desempeño de los plazos de alquiler de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), así como a los precios del índice de precios del alquiler.

Todo esto tiene por objeto que los propietarios de la vivienda que se rehabilita con fondos públicos, ofrezcan a sus inquilinos contrates de alquiler de larga duración y no especulativos.

En el periodo 2020-2023, el Ayuntamiento continuará estas líneas de trabajo y, además, se alineará la política de fomento de la rehabilitación con la declaración de emergencia climática realizada por el plenario.