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La delegada de Gestión de Recursos y alcaldesa en funciones de Valencia, Luisa Notario, ha visitado las obras en ejecución que se llevan a cabo en la Alquería del Moro, y que concluirán en las próximas semanas.

Se trata de una de las actuaciones correspondientes al Plan de Intervención en Edificios Municipales de Valor Patrimonial y Social, que el Gobierno municipal puso en marcha en 2015, a inicios del pasado mandato, y que ha permitido invertir desde entonces un total de 2,7 millones de euros.

Tal como ha recordado la delegada, el Ayuntamiento de Valencia puso en marcha dicho plan con el objetivo prioritario "de frenar el deterioro de una serie de edificios municipales singulares que forman parte de nuestro patrimonio histórico y arquitectónico, y cuyo estado de abandono es consecuencia directa de la inacción y el desinterés del anterior gobierno".

Desde 2015 hasta ahora se ha intervenido en más de 15 edificios, entre los que destaca la rehabilitación integral de la Casa del Señor perteneciente al conjunto de la Alquería del Moro, que ha visitado hoy la delegada, y la rehabilitación del Chalé Aben Al-Abbar, entre otros. La inversión conjunta alcanza los 2.700.222 euros y, a lo largo del actual ejercicio, contempla también la intervención en la Alquería de Falcó que fue adquirida por el Consistorio en 2017.

El Plan arrancó con una inspección de todos los edificios, diagnóstico visual y valoración patrimonial, para establecer el seguimiento y control continuos. Se determinaron las urgencias de intervención, se clasificaron los inmuebles y se realizó un análisis técnico con la información histórica de cada uno, análisis arqueológico y comprobación de la planimetría. Finalmente, se establecieron las prioridades de actuación.

Tal como ha subrayado Luisa Notario, "continuamos trabajando con los medios económicos y técnicos disponibles para mantener y restaurar nuestro patrimonio arquitectónico". "Antes de construir nuevas infraestructuras y equipamientos -ha añadido- se han de restaurar los edificios singulares que remiten a nuestra historia y a nuestro pasado industrial, para convertirlos en las dotaciones públicas que los barrios donde se necesitan".

La Casa del Señor

En el caso de la Casa del Señor, de la Alquería del Moro, las obras arrancaron en agosto del año pasado. Se trata de la única propiedad municipal de todo el conjunto, una construcción típica de huerta de Valencia de finales del siglo XIII y principios del XIV, sin habitar desde la década de los setenta del siglo pasado, y sita en el barrio de Benicalap, cuya recuperación supone una inversión de 1.529.436,69 euros.

En época tardogótica fue un edificio señorial con salones y una capilla privada que, ya en el siglo XVIII, se adaptó para usos agrarios. Incluso una de las habitaciones fue habilitada como cámara para criar gusanos de seda: precisamente, las camas de caña que se usaban para ello están siendo también recuperadas.

El proyecto de rehabilitación incluye la adecuación de una zona de recepción exterior, junto a una higuera protegida, así como una escalera de nueva planta y un ascensor, en un lateral de la estructura, para garantizar la accesibilidad. También se dispone de una terraza protegida por un cenador, desde donde disfrutar del paisaje de la huerta.

La actuación, ha destacado la alcaldesa en funciones, respeta todos los elementos originales del edificio, incluyendo azulejos, cenefas e inscripciones halladas en las paredes. "El objetivo es que el edificio muestre la dilatada historia contenida entre sus muros y forjados". Los trabajos se han llevado a cabo teniendo en cuenta los estudios murales e históricos realizados mediante un convenio de colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia y los análisis de forjados y cierres en coordinación con el máster de Conservación del Patrimonio Arquitectónico de esta universidad.

Una vez acabada su rehabilitación, el edificio se convertirá en la sede del Consell de l'Horta, organismo impulsado por la Conselleria de Agricultura y Emergencia Climática para gestionar la huerta de Valencia.

El Chalé Aben Al-Abbar y la Alquería de Falco

Tal como ha recordado Luisa Notario, actualmente también está en proceso de rehabilitación el chalé Aben Al-Abbar, antigua vivienda unifamiliar de tipología valenciana tradicional, que presenta un único cuerpo de dos alturas en el centro de un solar rectangular de 1.029 m2.

El inmueble es, según algunos historiadores, el lugar de la última reunión del Gobierno de la Segunda República antes de su exilio. Se encontraba en un estado ruinoso y de extremo abandono, con riesgo de colapso total de su estructura, y fue adquirido por el Ayuntamiento en 2009 por un millón de euros. Consta de una planta baja y una primera planta con una superficie total de 399 metros cuadrados.

Finalmente, la concejala y alcaldesa en funciones se ha referido también a la Alquería Falcó, sita en el barrio de Torrefiel, un edificio histórico catalogado como Bien de Relevancia Local, BRL, que fue rescatado de la ruina en el año 2017 por el gobierno municipal (expropiado por casi un millón de euros).

En sus muchos años de abandono ha sufrido incendios y ocupaciones ilegales que han ido deteriorando sus elementos constructivos y sus muros. Se trata de un ejemplo de la casa señorial valenciana del S. XVII, de estilo barroco.

Luisa Notario ha explicado que la primera fase de actuación, un levantamiento de su estado, como paso previo a cualquier intervención, se llevó a cabo en virtud de un convenio de colaboración con la Universitat Politécnica de València.

Posteriormente, en los Presupuestos Municipales de 2019 se ha reservado una partida, como resultado de los proyectos de consulta ciudadana de inversiones (Presupuestos participativos), que se destinará a realizar los análisis estructurales previos, intervención para reducir su deterioro, y redacción del proyecto básico y de ejecución de la obra de rehabilitación.