Inmodiario

El edificio de la cooperativa Siglo XX ya es de titularidad municipal, después de que el Ayuntamiento de Barcelona lo haya expropiado por unos 670.000 euros. De esta manera, se ha dado respuesta a una antigua reivindicación vecinal para que el edificio volviera a ser para el vecindario.

Fruto de esta reivindicación del patrimonio cooperativo, en el anterior mandato ya se inició el proceso de expropiación, después de realizar un cambio de planeamiento que calificaba el espacio de equipamiento de titularidad pública. El edificio, de planta baja y tres pisos, fue proyectado por Miquel Niubó i Munté en el año 1939 y es de estilo expresionista.

A partir de ahora el Ayuntamiento de Barcelona iniciará todas las actuaciones necesarias para determinar el estado del edificio, redactar los proyectos de rehabilitación y ejecutar las obras pertinentes para que la antigua cooperativa Siglo XX disponga de equipamientos en el futuro. El inmueble está situado en los números 1-3 de la calle de la Atlàntida y cuenta con 572 metros cuadrados de superficie construida.

Paralelamente, está previsto que a principios de año empiece el proceso que tiene que permitir, junto con el vecindario y las entidades de la zona, definir cuáles serán los usos que tendrá este espacio. A lo largo de los años el vecindario ha presentado diferentes propuestas sobre cuál tiene que ser el destino del edificio, y aprovechando este trabajo, se iniciará un ciclo de debates para concretar el proyecto para el equipamiento, que estará orientado a la cultura y a los jóvenes del barrio.

La Sociedad Cooperativa de Consumo Siglo XX fue fundada en 1901 por un grupo de cien asociados. Al principio la entidad se organizó en torno a una tienda de comestibles y se dedicaba a la gestión popular del consumo en un momento en el que la clase obrera vivía en unas condiciones económicas muy precarias y existía una gran fractura social.

El funcionamiento del espacio hacía que los socios empezaran a pagar una cuota y, pasado un periodo de tiempo, pudieran adquirir productos de la cooperativa. Además, la cuota servía para cubrir enfermedades, pensiones de vejez o viudedad y para solidarizarse con causas humanitarias como, por ejemplo, ayudar a las familias de los marineros muertos en naufragios.

Con el paso de los años, la cooperativa incrementó la actividad y abrió una panadería, un café-taberna y una sucursal de la tienda de comestibles en la calle de la Atlàntida, núm. 25. A finales de los años veinte llegó su esplendor. En aquel momento tenía unos trescientos socios y una moneda propia.

Con la llegada de la República, la entidad pasó a llamarse Cooperativa Obrera Popular El Siglo XX. Posteriormente, la Guerra Civil detuvo su actividad, hasta que, en enero de 1939, el día antes de que las fuerzas franquistas ocuparan Barcelona, el edificio fue destruido por un bombardeo.

Durante los primeros años de la dictadura, una junta rectora asumió las deudas de la entidad, consiguió un crédito, compró el solar y empezó a construir un edificio nuevo de tres plantas, que se inauguró en el año 1941. La actividad se fue orientando hacia el alquiler de locales del edificio y la organización de actividades sociales y culturales.

El bar se convirtió en el punto de encuentro de muchos pescadores del barrio y el punto fuerte de la entidad, mientras que la panadería cerró, y la tienda funcionaba a medio gas. En la década de los ochenta la actividad cooperativa se fue desvaneciendo.

En el año 2006 empezó una campaña vecinal para recuperar El Siglo XX para el barrio y aclarar las condiciones de la disolución y de la propiedad del inmueble. En el 2014 el Ayuntamiento de Barcelona inició los trámites para poder expropiar el edificio, que han acabado este mes.