Inmodiario

Nuevo lío a la vista con el que tendrá que lidiar el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, presidido por Manuela Carmena. Se trata de otra de esas 'patatas calientes' heredadas de la gestión de la anterior corporación, la del Edificio España. Y hay en juego una millonaria inversión ya realizada.

En principio, parecía que no habría mayores problemas tras ser aprobada definitivamente, el pasado mes de enero, la modificación puntual que dejaba libre a la reforma del edificio, en el que, además de los 265 millones pagados por el Grupo Wanda -liderado por el magnate chino Wang Jianlin - al Banco Santander por el inmueble, se prevé destinar 100 millones más para la construcción de 300 viviendas, un hotel de más de 20.000 metros cuadrados y un centro comercial de cinco plantas.

Pero, los problemas han surgido. Después de darle muchas vueltas al tema, los arquitectos que trabajan en este proyecto para Wang Jianlin han llegado a la conclusión de que resulta inviable acometer la obra manteniendo en pie la fachada principal y los dos laterales, tal y como está previsto con lo ordenado por la Comisión Local de Patrimonio, por evidentes razones de seguridad. Y que, por tanto, no queda otra que demoler el inmueble en su totalidad, comprometiéndose a restaurar las tres fachadas en integridad piedra a piedra.

En el Ayuntamiento de Madrid, de entrada, no están dispuestos a dar su brazo a torcer, por lo que habrá que ver en los próximos meses hasta dónde llegan las artes de persuasión por parte del magnate chino para intentar doblegar esta inicial negativa del consistorio capitalino.

Los técnicos que llevan meses trabajando en el proyecto para Wanda Group entienden que los materiales con los que se hizo el edificio hace 60 años no aseguran su durabilidad a largo plazo. Además, han comprobado que la mayor parte de los lienzos de fachada, a base de ladrillos y piedra artificial, están muy deteriorados, especialmente por la corrosión que amenaza al revestimiento de la piedra.

A pesar de todo, desde el Ayuntamiento insisten en que la demolición está descartada. Así pues, alguien tendrá que ceder en esta polémica, so pena de que los cerca de 300 millones ya invertidos se queden varados de por vida. No parece que vaya a ser el caso. Al tiempo.