Inmodiario

Seis años después de que el Banco Sabadell vendiera el 12% de sus sucursales para permanecer en ellas en alquiler hasta, al menos, el año 2035, sus actuales propietarios acaban de sacarlas a bolsa, a través de la socimi ISC Fresh Water.

De aquellas 378 oficinas, con 159 plazas de aparcamiento incluidas, que se traspasaron entonces, por 412 millones de euros, al fondo británico Moor Park, los activos que restan en la socimi son 185 sucursales ocupadas, 13 vacías, 5 locales subarrendados a terceros para otros usos y 129 plazas de aparcamiento.

Por el camino se han ido quedando 165 sucursales, vendidas -primero por Moor Park y, después, por sus actuales dueños, un grupo de inversores mexicanos a través de la sociedad Branch- para cubrir deudas financieras asociadas a esta compra.

Entre los compradores de algunos de estos inmuebles, Amancio Ortega, el fundador del grupo Inditex que, en diciembre de 2010 pagó 55 millones de euros por un lote de cinco oficinas.

Inicialmente, Moor Park financió la compra inicial, en abril de 2010, con una ampliación de capital por 12,36 millones de ISC, un préstamo sindicado por 296 millones, otro de 42,34 millones y un último, de 37,9 millones.

Tras tomar el control de ISC, la sociedad mexicana Branch vendió 40 sucursales para evitar incumplir la cláusula del préstamo relativo a la reducción del valor del inmueble respecto a la cantidad financiada. Y, además, otorgó un crédito puente de 75 millones a ISC para amortizar las cantidades de pago pendientes de todos los préstamos, salvo el ligado al sindicado principal.

El valor de mercado de los 213 activos de la nueva socimi asciende a 374 millones de euros, según la reciente tasación realizada por la consultora inmobiliaria CBRE. Y salen a bolsa con una capitalización inicial de 171 millones, a 22,86 euros la acción.

De acuerdo con el contrato de arrendamiento firmado con ISC, el Sabadell está obligado a permanecer como inquilino, de manera obligatoria, hasta abril de 2035, pudiendo prorrogar la permanencia diez años más.

El banco presidido por José Oliu se comprometió a ocupar efectivamente las sucursales de forma directa, a través de alguna filial o subarrendando el local a un tercero. Caso de que los locales se queden vacíos, como actualmente ocurre con 13 sucursales, el Sabadell está obligado a seguir pagando la renta estipulada.